La gastronomía es uno de los elementos culturales más representativos de cada región del mundo, ya que través de los diferentes ingredientes disponibles, costumbres ancestrales y técnicas de cocina, cada cultura expresa su historia, su geografía y su identidad.
De los sabrosos platos de Oriente Medio y el Sudeste Asiático a la sutileza de la cocina japonesa, pasando por los tradicionales guisos europeos, la variedad africana y la creatividad de la cocina latinoamericana, el mapa gastronómico global es tan diverso como fascinante. Como, por ejemplo, la cocina de Noruega.
Los platos más característicos de Noruega
Una gastronomía profundamente influenciada por su clima frío, su extensa costa y sus arraigadas tradiciones de conservación —salazón, secado y fermentación—, de la que algunos de sus platos más característicos, en opinión de diferentes operadores turísticos, expertos del sector, medios especializados o viajeros, son:
Fårikål. Considerado el plato nacional de Noruega, es un guiso muy sencillo a base de capas de carne de cordero con hueso, repollo, granos de pimienta negra y un poco de agua, todo cocinado a fuego lento durante horas.
Kjøttkaker. Albóndigas grandes de carne picada de ternera o cerdo, sazonadas con nuez moscada y jengibre. Se sirven bañadas en una salsa espesa marrón, acompañadas de puré de guisantes, patatas y mermelada de arándanos rojos.
Pinnekjøtt. Costillas de cordero saladas y secadas — y a veces ahumadas— que se cocinan al vapor sobre ramas de abedul.
Smalahove: Cabeza de oveja entera, salada, ahumada y posteriormente hervida. Se sirve tradicionalmente antes de Navidad junto con puré de colinabo y patatas.
Røkt Laks. Es el famoso salmón ahumado noruego, en frío. Es uno de los productos de exportación más famosos del país y un elemento básico en los desayunos y bufés de hoteles, restaurantes y caterings.
Gravlaks. Un plato también con el salmón como protagonista, en este caso curado en una mezcla de sal, azúcar y eneldo fresco, que se sirve cortado en lonchas finas, habitualmente sobre pan o con patatas, acompañado de una salsa de mostaza dulce.
Lutefisk. Bacalao u otro pescado blanco seco que se rehidrata en una solución de sosa cáustica antes de cocinarse. Esto le otorga una textura gelatinosa muy particular.
Torsk. De nuevo bacalao, pero en esta ocasión fresco hervido, tradicionalmente servido con patatas cocidas, mantequilla derretida y, en ocasiones, puré de guisantes o bacon crujiente.
Brunost. Un tipo de queso marrón dulce con un característico sabor a caramelo. Se elabora cocinando a fuego lento el suero de la leche de cabra, vaca o mezcla, hasta que los azúcares se caramelizan. Se consume cortado en finas láminas sobre gofres o pan.
Lefse. Un pan plano y tierno tradicional hecho a base de patata, harina y mantequilla. Se suele untar con mantequilla, azúcar y canela, y se enrolla para comerlo como merienda o postre.
INFORMACIÓN DE SÍNTESIS
La gastronomía mundial es un reflejo de la cultura e identidad de cada región. En el caso de Noruega, su cocina está marcada por el clima frío, la costa y técnicas tradicionales de conservación como la salazón y la fermentación. Entre sus platos más representativos destacan el fårikål (guiso nacional de cordero), las kjøttkaker (albóndigas), el pinnekjøtt (costillas de cordero) y el smalahove (cabeza de oveja). Asimismo, el salmón protagoniza preparaciones emblemáticas de gran fama internacional como el røkt laks (ahumado) y el gravlaks (curado).


