Por segundo año, la Feria Nacional del Vino, FENAVIN, acogerá,  el próximo 11 de mayo,  una mesa redonda de Vino y Salud en la que diferentes médicos especialistas en  cardiología, aparato digestivo, endocrinología,  psiquiatría y reumatología dialogarán sobre los efectos beneficiosos que un consumo moderado de vino aporta a la salud. La mesa-coloquio, coordinada por […]

Por segundo año, la Feria Nacional del Vino, FENAVIN, acogerá,  el próximo 11 de mayo,  una mesa redonda de Vino y Salud en la que diferentes médicos especialistas en  cardiología, aparato digestivo, endocrinología,  psiquiatría y reumatología dialogarán sobre los efectos beneficiosos que un consumo moderado de vino aporta a la salud.

La mesa-coloquio, coordinada por el gerente del Hospital General de Ciudad Real, Jesús Fernández Sanz, incluirá,  además de una visión general de las especialidades más relacionadas con el vino, nuevas líneas de trabajo médicas, con aportaciones tan interesantes como la de la psiquiatría.

«El maridaje, la fusión entre vino y salud, es el mejor marketing posible para este producto», declaraba recientemente a este respecto el presidente de FENAVIN, Nemesio de Lara.

El coordinador

En este sentido, el doctor Fernández Sanz declaraba  previamente al acto previsto: «la salud es una preocupación continua para la gente, y el ciudadano está deseoso de saber que el vino es bueno, despierta interés que los facultativos trasladen los beneficios de este producto», añadiendo que habría que ser más insistentes en transmitir el contenido alimentario del vino, como ocurre con el aceite de oliva.

Un digestólogo

Por su parte, el digestólogo Eduardo Rodríguez Sánchez, que abrirá el turno de la mesa-coloquio,  indicó que está demostrado científicamente que los límites de tolerancia de alcohol se sitúan entre los 35 y 40 gramos de alcohol al día en el hombre (3 ó 4 vasos), que se reducen a 25-30 gramos en el caso de la mujer (2 Ó 3 vasos). En estas cantidades, insistía, no existe ningún problema con el consumo diario de vino, sino que por el contrario,  tomado con moderación  se trata de un alimento beneficioso.

Un cardiólogo

Para el cardiólogo Ignacio Sánchez, el vino, sobre todo el tinto, posee efectos antioxidantes, reduce el colesterol malo, evita que progrese la arterioesclerosis y reduce el riesgo de ateromatosis generalizada a nivel vascular, recordando que muchas instituciones médicas del mundo están investigando bioquímicamente los efectos reales del vino, un tema en el que varias universidades españolas, como la de Granada o Castilla-La Mancha destacan internacionalmente por sus trabajos en este campo.

Un endocrinólogo

El endocrinólogo Miguel Aguirre afirma  que algunos componentes fenólicos del vino aportan beneficios sobre el colesterol bueno, disminuyendo el riesgo de coagulación y evitando enfermedades como la trombosis. Dando un paso más allá, asegura que el consumo moderado de vino es incluso mejor, sanitariamente hablando, que la abstención, según demuestran una serie de estudios publicados recientemente en la prestigiosa  revista científica British Medical Journal.

Un psiquiatra

El psiquiatra y jefe de la Unidad de Trastornos Alimentarios del hospital de Ciudad Real, Luis Beato, señala que lo importante de este producto es que ayuda a sentirse y relacionarse mejor, «hace sentirnos mejor el disfrutar de una copa de vino en una comida acompañado de amigos o familiares».
A lo largo del coloquio, el doctor Beato hablará del problema de adicción en algunas personas,  afirmando que no es el propio vino el que crea la adicción,  sino que existe una predisposición genética previa en esa persona.

Y un reumatólogo

Javier Paulino Tévar, reumatólogo,  tratará en su intervención sobre los beneficios que esta bebida,  en pequeñas dosis,  aporta a personas mayores con artrosis y sobre la necesidad de que estos datos beneficiosos sobre el vino se difundan entre los jóvenes, porque sin duda «es más seguro y menos nocivo que cualquier bebida de botellón».