La acuicultura desempeña un papel fundamental en el sistema alimentario a nivel mundial, proveyendo más de la mitad del pescado consumido globalmente en un contexto económico y social marcado por la superpoblación y la escasez de recursos para una adecuada alimentación global.

Es una de las principales conclusiones que se extraen del estudio Cultivando el Futuro del Mar, realizado por el proyecto F4BAC (Fishmongers 4 Blue Aquaculture Growth), liderado por Fedepesca, la Federación de Asociaciones de detallistas del pescado, un informe en el que se analiza el papel de la acuicultura en el contexto actual, abordando su potencial como herramienta para avanzar hacia sistemas alimentarios más sostenibles, saludables y responsables.

La acuicultura en el actual contexto económico y social

El estudio presenta también la Guía para una acuicultura sostenible desde la producción hasta el consumo, que recoge una caracterización detallada del sector acuícola en España, incluyendo las principales especies cultivadas y comercializadas, sus métodos de producción, su impacto ambiental y su valor nutricional, con fichas técnicas por especies en las que se analiza la importancia de cada una en el contexto nacional y sus ventajas desde el punto de vista de la sostenibilidad, el bienestar animal y la salud pública. Además, el estudio explora los retos que afronta el sector, como la diversificación, la mejora de la percepción por parte del consumidor o la necesidad de reforzar el papel del comercio minorista especializado.

Un sector clave, junto con la pesca responsable, para establecer opciones más sostenibles para una dieta saludable a una población creciente, que hoy en día es uno de los sectores alimentarios con mayor proyección de crecimiento a nivel global. Su evolución ha estado marcada por el aumento sostenido del consumo humano de productos acuáticos, que en 2022 ya representaba el 89 % de toda la producción pesquera y acuícola, y se prevé que alcance el 90 % para 2032. Se espera que el volumen destinado al consumo humano aumente en 19 millones de toneladas respecto a 2022, alcanzando los 184 millones de toneladas.

España, el mayor productor acuícola de la UE

No obstante, este crecimiento será más moderado que en la década anterior, debido a una menor disponibilidad de producción adicional, el alza de precios, el envejecimiento poblacional y la saturación de mercados en países de ingresos altos. Aun así, la acuicultura se consolidará como la principal fuente de pescado para consumo humano, aportando el 60 % de la oferta total en 2032. El comercio acuícola ha seguido una tendencia de internacionalización, con un mercado cada vez más influido por grandes cadenas de distribución y supermercados, que imponen estándares estrictos en cuanto a calidad, trazabilidad y sostenibilidad. Las cadenas de valor se han vuelto más complejas, integrando a productores, transformadores y distribuidores. Este entorno dinámico exige fortalecer las capacidades del sector para competir y destacar.

España, siendo el mayor productor acuícola de la Unión Europea, podría aprovechar esta posición para diferenciar sus productos con valor añadido, mediante certificaciones como Crianza de Nuestros Mares, mejoras en la trazabilidad y una comunicación efectiva hacia el consumidor.

El estudio completo Cultivando el Futuro del Mar. Guía para una acuicultura sostenible desde la producción hasta el consumo puede consultarse aquí.

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Sobre el papel de la acuicultura en el actual contexto económico y social
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Sobre el papel de la acuicultura en el actual contexto económico y social
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La acuicultura desempeña un papel fundamental en el sistema alimentario a nivel mundial, proveyendo más de la mitad del pescado consumido globalmente en un contexto económico y social marcado por la superpoblación y la escasez de recursos para una adecuada alimentación global.
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