Expertos del sector procedentes del Reino Unido y representantes de los principales partidos políticos debatieron la pasada semana en una jornada sobre el Brexit y cómo los acuerdos y negociaciones que rodean este proceso pueden afectar a las empresas del sector agroalimentario en España.

El evento, organizado por Vinces, consultora española de Asuntos Públicos, contó con la colaboración de la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB) y de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE).

Brexit y sector agroalimentario

Y las principales conclusiones de este encuentro fueron:

Hay que felicitarse de la capacidad de adaptación de nuestros productos al mercado británico que ha conllevado un éxito y un aprecio por parte el consumidor. Las cifras demuestran no solo el carácter estratégico del sector agroalimentario en España, sino que el Reino Unido constituye un mercado clave para nuestras exportaciones. Consiguientemente, resulta incuestionable que el Brexit es uno de los fenómenos políticos, económicos y sociales con mayor impacto para el sector en los últimos años.

Resulta necesario que, en el marco de las negociaciones que se están llevando a cabo, se tenga en cuenta esa realidad estratégica del sector y que en ningún caso se convierta en un elemento de intercambio en pro de otros sectores.

Existen determinadas cuestiones de manifiesta preocupación para el sector en particular, como, por ejemplo: los efectos sobre la Política Agrícola Común en las próximas perspectivas financieras, las potenciales modificaciones en la legislación alimentaria, el cambio monetario, la protección de las denominaciones de origen, el impacto en el sector pesquero o el potencial régimen arancelario y la consiguiente pérdida de competitividad en precio.

Siendo positivo que la negociación por parte de la Unión Europea se lleve a cabo con una sola voz, es igualmente necesario que los poderes públicos españoles hagan llegar la relevancia del sector para que resulte uno de los vectores fundamentales en el seno de las negociaciones comerciales.

El proceso de negociación se ha articulado por fases. Resulta unánimemente aceptado que hasta tanto no concluya la primera de las fases (obligaciones financieras del Reino Unido, frontera con Irlanda y derechos de los ciudadanos) no se comenzará la segunda. Sin embargo, ello no obsta a que internamente, tanto en el seno de los Estados miembros como en el equipo negociador de Barnier, se vayan sentado las bases que van a regir las posteriores relaciones comerciales.

Se valora positivamente los órganos que. tanto el Ejecutivo (Comisión Interministerial) como el Legislativo (Ponencia de Estudio). han creado para trabajar respecto al Brexit y se valora muy positivamente la alta cualificación de nuestros técnicos. Sin embargo, es necesario que fluya la información de tal modo que las empresas y organizaciones puedan contribuir en pro del interés general, a que se acuda a las negociaciones con la mayor solidez argumental posible.

El 29 de marzo de 2019 constituye el límite para la salida formal del Reino Unido de la Unión Europea. No obstante, resulta importante articular un periodo transitorio que permita una adaptación progresiva a una realidad comercial que no puede ser igual que la de un Estado Miembro pero que lógicamente revestirá particularidad con respecto de las de otros terceros países.

El Brexit se plantea como un proceso irreversible y su impacto en el sector exige que este reciba el mayor apoyo posible por parte de los poderes públicos con la finalidad de mantener nuestra competitividad en el seno del mercado británico.

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De cómo podría afectar el Brexit al sector agroalimentario
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Una jornada sobre el Brexit y cómo los acuerdos y negociaciones que rodean este proceso pueden afectar a las empresas del sector agroalimentario en España.
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