Los consumidores con alergia alimentaria de 16 países, entre ellos España, proporcionan una visión de cuál es su opinión sobre umbrales de alérgenos y de sus hábitos de compra, a través de una encuesta global impulsada por las asociaciones de alergia alimentaria Food Allergy Research & Education (EE.UU.) y Food Allergy Canada.

Las asociaciones de alergia alimentaria americana (Food Allergy Research & Education- FARE) y canadiense (Food Allergy Canada) han publicado los resultados de la primera encuesta global sobre los umbrales mínimos de alérgenos alimentarios en la revista científica Allergy. La encuesta se realizó a 10.000 personas afectadas por alergias alimentarias de 16 países, incluido España: EEUU, Canadá, Australia, Chile, Francia, Alemania, Irlanda, Israel, Italia, Japón, México, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Holanda y el Reino Unido entre febrero de 2013 a abril de 2014.

Este estudio, que recoge y analiza Elika, Fundación Vasca para la Seguridad Alimentaria, ha sido el primero en evaluar las diferencias a nivel internacional de consumidores alérgicos a alimentos en cuanto a su percepción sobre los umbrales mínimos —la cantidad más pequeña de un alérgeno alimentario capaz de provocar una reacción— así como su opinión sobre el etiquetado de precaución (“puede contener trazas”/ “puede contener alérgenos”) a la hora de la elección del alimento alergénico en el punto de venta.

Conclusiones principales

Los resultados muestran que, en casi todos los países, la gran mayoría de las personas con alergias alimentarias no comprarían alimentos que contengan el alérgeno, aunque se les pudiera asegurar que la cantidad mínima presente en el alimento no sea capaz de provocar reacciones alérgicas. Los principales resultados del estudio son los siguientes:

  • La mayoría de los consumidores encuestados evalúan el riesgo de sufrir una posible reacción basándose en la advertencia del etiquetado de precaución.
  • El cacahuete fue el alérgeno más común de los que se informó en 9 de 16 países.
  • Un 16 % de los participantes contestaron que comprarían alimentos con la advertencia “puede contener alérgenos” (los encuestados en Sudáfrica fueron los de mayor índice -53 %- y los de España fueron los de menor índice – 6 %), mientras que un 25% de las personas encuestadas comprarían un alimento etiquetado “puede contener trazas del alérgeno”.
  • Menos del 20 % de los participantes en 11 de los 16 países contestaron que estarían dispuestos a comprar alimentos que contengan su alérgeno si la cantidad no es capaz de causar una reacción alérgica (los encuestados de Italia resultaron los menos dispuestos -14 %- y los de Japón los más dispuestos -44 %-).
  • Un 3 % de los participantes contestaron que comprarían un alimento que contuviera su alérgeno si este sólo pudiera causar una reacción leve.
  • Ni Estados Unidos ni Canadá tienen regulados los umbrales mínimos de alérgenos. FARE ha recomendado a la Agencia de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) el no establecer ningún umbral mínimo para los alérgenos alimentarios a no ser que haya evidencia científica fiable que ratifique claramente que una determinada cantidad pequeña de alérgeno no cause reacción alérgica ni siquiera en las personas más sensibles, así como que exista un método analítico fiable para determinar el cumplimiento de dicho umbral y de fácil utilización por la industria alimentaria y la administración de control oficial (FDA).

Los resultados detallados de este estudio pueden consultarse en esta dirección, y el estudio publicado en Allergy está disponible aquí.

Resumen
Título
Primera encuesta global, en 16 países, sobre alérgenos alimentarios
Descripción
Los consumidores con alergia alimentaria de 16 países, entre ellos España, proporcionan una visión sobre umbrales de alérgenos y hábitos de compra, a través de una encuesta global.
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