La compañía que gestiona el Ciclo Integral del Agua en la ciudad de Valencia, EMIVASA, ha desarrollado un método de compensación de CO2 que abre la puerta a que la agricultura sostenible valenciana obtenga en un futuro un complemento por cultivar el campo.

La metodología planteada persigue determinar el CO2 que es capaz de absorber la huerta local y convertirla así en un sumidero de carbono, lo que posibilitaría que en un futuro la agricultura local pudiera fijar derechos de emisión de CO2 y beneficiarse de ello.

Compensar CO2 con los cultivos de huerta

De momento, EMIVASA está trabajando con la Comunidad de Regantes en el proyecto piloto, pionero a nivel nacional, para medir cómo la agricultura sostenible valenciana puede generar derechos equivalentes para compensar la huella de carbono que emite la compañía que lleva el agua potable a Valencia al desarrollar su actividad. Con el trabajo de campo que empieza ahora, la clave está en demostrar la validez de dicha metodología y lograr la certificación de la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR).

Hasta el momento, EMIVASA dirige voluntariamente esfuerzos económicos para compensar su huella de carbono, cifrada en algo más de 6187 toneladas de CO2, de modo que el objetivo de esta iniciativa sería redirigir en el futuro ese capital que ahora va al extranjero a la agricultura sostenible local, favoreciendo además la absorción de carbono e imprimiendo en la sociedad la conciencia medioambiental tan necesaria en la actualidad.

“Europa necesita crear sus propios sumideros de carbono y que ese movimiento pivote en potenciar la economía local es doblemente beneficioso. La emergencia climática nos obliga a actuar y, de nuevo, demostramos que en Valencia no estamos esperando las soluciones, las estamos desarrollando y aplicando con éxito. Nuestra huerta es un tesoro que debemos cuidar, pero también potenciar de manera sostenible, implementando las opciones que ofrece ligadas a los tiempos actuales”, explica Elisa Valía, concejala del Ciclo Integral del Agua.

La huerta de la Vega de Valencia tiene una extensión de 7800 hectáreas. Un entorno que la FAO, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, declaró en 2019 el Regadío Histórico de l’Horta de València como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM).

Resumen
Proyecto para compensar CO2 con los cultivos de huerta
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Proyecto para compensar CO2 con los cultivos de huerta
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La compañía que gestiona el Ciclo Integral del Agua en la ciudad de Valencia, EMIVASA, ha desarrollado un método de compensación de CO2 que abre la puerta a que la agricultura sostenible valenciana obtenga en un futuro un complemento por cultivar el campo.
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