El Bureau de la Academia Internacional de Gastronomía ha decidido por unanimidad que la ciudad de Barcelona sea una de las sedes de esta institución si ánimo de lucro, la cual tiene su sede principal en Levallois-Perret, en las cercanías de París. Desde 1983, reúne a academias gastronómicas de todo el mundo con el objetivo […]

El Bureau de la Academia Internacional de Gastronomía ha decidido por unanimidad que la ciudad de Barcelona sea una de las sedes de esta institución si ánimo de lucro, la cual tiene su sede principal en Levallois-Perret, en las cercanías de París. Desde 1983, reúne a academias gastronómicas de todo el mundo con el objetivo de proteger y desarrollar la cultura gastronómica a todos los niveles.

Según informa un comunicado del Ayuntamiento de Barcelona, la capital catalana será la sede de la división del Mediterráneo de la Academia Internacional, después de que la candidatura fuera propuesta por la Real Academia de Gastronomía Española, un hecho que subraya la fuerte apuesta de la ciudad por el sector gastronómico.

La gastronomía, sector estratégico

«La gastronomía es un motor económico, creador de riqueza y, por lo tanto, uno de los sectores estratégicos por los que el Ayuntamiento apuesta firmemente», ha afirmado en relación a esta noticia la teniente de alcalde de Economía, Empresa y Ocupación, Sònia Recasens.

La segunda teniente de alcalde ha recordado también que la gastronomía «añade valor a la marca ‘Barcelona’, una de las potencialidades de nuestra ciudad para salir de la crisis», a lo que ha añadido que el sector gastronómico es uno de los que «más nos ayudan a proyectarnos al exterior».

En el ámbito gastronómico, Barcelona ofrece un importante apoyo a iniciativas de éxito como ‘Barcelona Opportunity Week’ y colabora en conseguir que la cocina catalana sea considerada patrimonio de la humanidad por la Unesco.