La tendencia hacia los formatos pequeños en productos de alimentación se va reforzando día a día en el mercado estadounidense, con unos consumidores reclamando opciones que respondan verdaderamente a la necesidad de satisfacer el apetito entre horas y demandando tamaños prácticos para el consumo individual. Paralelamente, estos mismos consumidores están mostrando una creciente preocupación por […]
La tendencia hacia los formatos pequeños en productos de alimentación se va reforzando día a día en el mercado estadounidense, con unos consumidores reclamando opciones que respondan verdaderamente a la necesidad de satisfacer el apetito entre horas y demandando tamaños prácticos para el consumo individual.
Paralelamente, estos mismos consumidores están mostrando una creciente preocupación por el control de las cantidades ingeridas en cada ración, según informa la publicación smartblogs y recoge el ICEX.
Según Darren Seifer, analista de la industria de la alimentación y bebidas en la consultora NPD Group, “esta tendencia favorece, sin duda, a las tiendas de conveniencia, donde la mayoría de los productos se consume en espacio de una hora de tiempo tras su compra, especialmente teniendo en consideración que 28 millones de norteamericanos adquieren, al menos, un tentempié cada día”.
Además, Seifer señala que el crecimiento de la demanda de formatos pequeños y snacks no responde a una diferencia de producto en sí misma, sino que, simplemente, “se trata de la misma comida en un envase más adecuado y cómodo para su consumo”.
Comodidad, coste y antojo
Por otro lado, las raciones individuales cobran una importancia creciente en el mercado local en la medida en que el consumidor come a solas con mayor frecuencia. Concretamente, el 47% de los almuerzos y tentempiés se realiza en solitario, de acuerdo con un análisis de The Hartman Group.
Esta predilección por los snacks tiene un importante reflejo en los caramelos y el chocolate, los productos favoritos de los clientes de las tiendas de conveniencia, una circunstancia que ha favorecido el desarrollo de innovadores formatos en los lineales de la sección de dulces.
Por último, en los consumidores de mayor edad y en aquellos especialmente preocupados por su salud se observa un interés gradual por el control de las cantidades ingeridas por ración.
En opinión de Darren Seifer “los consumidores, independientemente de su edad, toman sus decisiones respecto a la alimentación sobre la base de una combinación de tres criterios principales, las ‘3 C’: comodidad, coste y antojo, por sus siglas en inglés (convenience, craving and cost). Estos factores conformarían tres círculos superpuestos entre sí, en el centro de los cuales se encontraría este nuevo consumidor norteamericano que busca ahorrar tiempo y dinero con un apetitoso tentempié”.
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