Ayer jueves, 21 de mayo, fallecía en la ciudad italiana de Bra a los 76 años Carlo Petrini, fundador de Slow Food, un movimiento mundial que actúa para garantizar alimentos buenos, limpios y justos para todos.
Líder visionario e intelectual público, profundamente comprometido con el bien común, las relaciones humanas y el mundo natural, Carlo Petrini fundó Slow Food en 1986, y posteriormente puso en marcha otras influyentes iniciativas como el encuentro internacional Terra Madre y la Universidad de Ciencias Gastronómicas de Pollenzo, a través de las cuales dio vida a este movimiento global arraigado en los valores de una alimentación buena, limpia y justa para todos y todas, conectando comunidades, agricultores/as, artesanos/as del alimento, cocineros/as, activistas y jóvenes de todo el mundo.
Carlo Petrini, fundador de Slow Food
Bajo el símbolo de un caracol, que representa la importancia de tomarse el tiempo para disfrutar de los alimentos y proteger la herencia gastronómica, Slow Food define estos tres valores de la alimentación como:
- Buena: unos alimentos frescos, de temporada y de alta calidad organoléptica que respeten las tradiciones locales.
- Limpia: producción y consumo que respeten y defiendan el medio ambiente y la biodiversidad, sin pesticidas ni métodos industriales agresivos.
- Justa: con unos precios accesibles para los consumidores y una retribución justa y digna para los pequeños productores y artesanos.
Además, como parte del movimiento global Slow Food desarrolló e impulsó proyectos internacionales de protección alimentaria que han beneficiado y logrado mantener grupos locales de productores que, sin este apoyo, habrían desaparecido ya hace años, iniciativas como el Arca del Gusto, un catálogo a nivel mundial que protege y visibiliza productos artesanales, razas y variedades vegetales en peligro de extinción, los Baluartes, programas locales que apoyan directamente a los productores de la zona para salvar métodos tradicionales de cultivo y elaboración, o las Comunidades del Alimento, una serie de redes de productores, cocineros y consumidores que colaboran para mantener vivas las economías locales y el consumo de proximidad (Km 0).
El concepto Km 0
Aunque el término técnico y la iniciativa comercial original del concepto Km 0 (Kilómetro Cero) —alimentos producidos en un radio no mayor a 100 kilómetros, de temporada, cultivo ecológico y libres de transgénicos y preferiblemente adquiridos al propio productor local— surgió en la región italiana de Véneto a manos de una asociación de agricultores locales, Carlo Petrini está considerado su verdadero impulsor global, adoptando y difundiendo internacionalmente este concepto desde Slow Food.
“Carlo Petrini creía firmemente que los sueños y las visiones, cuando son justos, capaces de inspirar la participación colectiva y se persiguen con convicción, no son imposibles de lograr. Su energía, su determinación y su dedicación de toda la vida a los y las demás seguirán siendo una fuerza inspiradora para todo el movimiento Slow Food y para todas las personas que compartieron su visión”, declaran desde el movimiento internacional tras su fallecimiento .
INFORMACIÓN DE SÍNTESIS
Carlo Petrini, fundador del movimiento internacional Slow Food, falleció en Italia a los 76 años. Petrini dedicó su vida a promover una alimentación buena, limpia y justa para todos, oponiéndose al sistema industrial. Bajo el símbolo del caracol, impulsó proyectos globales esenciales como el Arca del Gusto, los Baluartes y las Comunidades del Alimento para proteger la biodiversidad, valorar el consumo de proximidad (Km 0) y garantizar precios dignos a los pequeños productores locales frente al modelo de comida rápida.


