Un proyecto innovador mediante el cual los productos de alimentación seca de una cadena de supermercados como el pan, bollería, galletas o legumbres, no aptos para el consumo humano y retirados de las tiendas se reciclan y transforman en harina para pienso animal.

La iniciativa, de la mano de la cadena de supermercados Lidl, tiene como objetivo de reducir el desperdicio de alimentos y contribuir a la economía circular dando salida a sus productos de pan, bollería, galletas o legumbres retirados de sus lineales por no ser aptos para el consumo por diversas razones —desperfectos, caducidad, roturas de envase…— evitando así que acaben en el vertedero.

La cadena de origen alemán lleva desde 2014 trabajando con el gestor autorizado, Promic, encargado de recoger dichos excedentes para transformarlos en harina para pienso animal, logrando evitar así el desperdicio de cerca de 4.900 toneladas de alimentos anuales, convirtiendo así la operación en un verdadero ciclo cerrado de economía circular: las más de 650 tiendas de Lidl en España se encargan de retirar los excedentes de alimentación seca que no se han conseguido vender, y mediante la logística inversa, se retornan al almacén más cercano. Una vez allí, el excedente se compacta y es recogido por el gestor autorizado que se encarga de darle una segunda vida y transformarlo en pienso animal.

Excedentes reciclados de alimentación seca

Este proceso comienza con una primera separación de los excedentes, que son sometidos a un tratamiento térmico para asegurar la calidad microbiológica. Tras ello se vuelve a hacer una segunda separación, moliendo y afinando los excedentes restantes que se convierten en harina para pienso animal. El producto final se destina a las fábricas de pienso, que en su mayoría son para el consumo del sector porcino.

“El sistema de logística inversa de Lidl permite que se puedan agrupar todos aquellos excedentes de alimentación seca, facilitándonos de este modo la recolección para poder darles una segunda vida y reintroducirlos en la cadena alimentaria como pienso para animales”, comenta Jordi Redondo, director comercial de Promic. Por su parte, desde Lidl explican que “se trata de una iniciativa innovadora dentro del sector que se suma a otras medidas que la compañía lleva implementando desde hace años con el objetivo de reducir su desperdicio alimentario en un 30 % hasta 2025, y en un 50 % hasta 2030”.

Resumen
Harina para piensos con los excedentes reciclados de alimentación seca
Título
Harina para piensos con los excedentes reciclados de alimentación seca
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Un proyecto innovador mediante el cual los productos de alimentación seca de una cadena de supermercados como el pan, bollería, galletas o legumbres, no aptos para el consumo humano y retirados de las tiendas se reciclan y transforman en harina para pienso animal,
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