La DOP Jumilla cerró su vendimia 2023 con una producción menor que la del año pasado, pero con una calidad de uva —más del 70 % Monastrell— que hace prever una de las mejores cosechas nunca vistas en esta denominación de origen.
En una añada compleja climatológicamente, los datos de la vendimia 2023 confirman que se reduce la producción destinada a elaboración de vino DOP Jumilla respecto al año pasado, debido a los rendimientos moderados en el viñedo por la intensa sequía: la producción total de uva amparada por el Consejo Regulador ha sido de algo más de 53,6 millones de kilos. En total han sido 1405 los viticultores que han realizado sus declaraciones de cosecha, con una superficie de viñedo de 21 678 hectáreas.
La de este año ha sido una de las vendimias más largas de Europa, que se iniciaba el 1 de agosto con la recolección de las variedades blancas como la Sauvignon Blanc y algunas variedades tempranas tintas como la Syrah, la Tempranillo o la Merlot, y que se extendió hasta el 20 de octubre, cuando la variedad autóctona por excelencia de la DOP Jumilla, la Monastrell, se recogía en la parte más septentrional del territorio de la DOP.
Menor cantidad, excelente calidad
Este año la calidad ha requerido un mayor esfuerzo de trabajo en campo que se ha visto muy recompensado, dado que se ha conseguido una uva muy sana, de concentración aromática y tánica. Mientras, en bodega, la reducción de producción ha permitido trabajar distintas elaboraciones por separado, y experimentar con viñedos de forma aislada, ganando nuevamente en calidad. Debido a la sequía que se arrastra desde hace dos años, muchas vides cultivadas en secano no pudieron salir del letargo en primavera. La brotación se completó con la llegada de las lluvias de junio, formando mucha hoja que la planta pudo usar para protegerse del calor del verano, lo cual ha permitido obtener una uva con muy buena acidez.
«Por el momento, ya se pueden degustar los primeros vinos blancos y rosados de esta temporada. El grado ha madurado tranquilamente, dando vinos con músculo, estructurados y con buena acidez. Se esperan vinos tintos excelentes, con gran armonía y potencial de envejecimiento, muy refinados y de estilo sutil», comentan desde el Consejo Regulador.


