España ocupa un lugar predominante como primer productor y exportador mundial de aceite de oliva. La gran diversidad de variedades de aceituna a lo largo y ancho del territorio nacional da lugar a una gama de aceites de oliva única en el mundo y de la más alta calidad.
Existen tres categorías comerciales o tipos de aceites de oliva: aceite de oliva virgen extra, 100 % zumo de aceitunas en su momento óptimo de maduración obtenido solo por procedimientos mecánicos, consiguiendo así una máxima calidad, libre de defecto, por eso tiene excelentes características de sabor y aroma, aceite de oliva virgen, también 100 % zumo de aceituna y, aunque no llegan al nivel de excelencia de los virgen extra, comparten con estos su capacidad antioxidante y su riqueza en ácidos grasos monoinsaturados, y aceite de oliva, mezcla de aceites de oliva refinados a partir de aceites vírgenes que no han alcanzado los altos niveles de calidad que se exige a los vírgenes y vírgenes extra, y de vírgenes o vírgenes extra en una proporción variable. Comparten con estos su alto contenido en ácidos grasos monoinsaturados.
Todos ellos fuente de ácidos grasos monoinsaturados, lo que los convierte en uno de los alimentos más sanos. Los virgen extra y virgen aportan, además, antioxidantes naturales, por lo que la ciencia médica los considera como los más saludables. Aceites de una gran calidad, con excelentes características de sabor y aroma, que en la cocina colaboran a la elaboración de platos como esta Lubina con crema de coliflor y panceta Ibérica, en base a una receta ofrecida por Pago de Valdecuevas.
Lubina con crema de coliflor y panceta Ibérica
INGREDIENTES
- 4 lomos de lubina
- 1/2 kg de coliflor
- 50 g de mantequilla
- Sal y pimienta
- 1 diente de ajo
- 75 g de pan seco
- 1 o 2 tiras de panceta ibérica
- Aceite de oliva virgen extra
ELABORACIÓN
Cocemos la coliflor en agua con sal y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Cuando esté cocida añadimos un refrito con el ajo y aceite y trituramos con la mantequilla hasta obtener una crema fina.
Freímos la panceta ibérica en tiras finas con un poco de aceite y reservamos.
Sobre ese aceite tostamos las migas de pan lentamente para que queden bien crujientes y cuando estén añadimos la panceta que teníamos reservada.
Marcamos los lomos de lubina en la sartén y salpimentamos.
En cada plato ponemos una base de crema de coliflor y en uno de los lados un poco de pan con la panceta. Encima colocamos el lomo de lubina con la piel bien crujiente hacia arriba, rociamos con un chorro de aceite de oliva virgen extra y listo para servir.


