Ayer lunes, 1 de julio, se celebró en Madrid el I Summit de la Sala de España, un encuentro que reunió a más de cien jefes de sala de restaurantes de toda España, además de destacados representantes del sector.
La idea de celebrar este summit la inició Abel Valverde (Desde 1911 *) con el objetivo de reunir a sus compañeros de profesión en una jornada de trabajo donde todos pudieran aportar su visión, preocupaciones y posibles soluciones que aporten mejoras cualitativas al oficio.
Una jornada en la que participaron, entre otros, nombres como Marta Campillo (DiverXO ***), Marián Martínez (Cenador de Amós ***), Joan Carles Ibáñez (Lasarte ***), Joserra Calvo (Mugaritz **) o Amaranta Rodríguez (Culler de Pau **), y que finalmente dio como resultado un manifiesto cuya intención es que sirva como sello de compromiso para el sector.
Manifiesto de la sala de España
- Honrar la profesión: vivir el oficio desde la pasión creando referentes que motiven al sector.
- Observar, inspirar, corregir: búsqueda de una mejora continua para optimizar la experiencia tanto de los propios trabajadores como la de los clientes.
- Crear un código deontológico entre profesionales para incorporar la ética y la honorabilidad a nuestro trabajo.
- Visualizar nuestro sector con positividad y optimismo en la búsqueda de soluciones de los retos. Integrar el posible error en la excelencia, humanizándonos para atraer emocionalmente al cliente.
- Promover y valorar la actitud más que los conocimientos: todo se puede aprender, pero no todo el mundo sirve.
- Necesidad de la observación de las buenas prácticas de empresas del sector de la restauración e incorporar las más adecuadas al propio.
- Ayudar a cuidar la salud emocional de nuestros trabajadores.
- Unir de manera definitiva sala y cocina, con la misma jerarquía.
- Crear referentes de la sala e invertir en su reconocimiento para que trascienda la profesión y conseguir un cambio profundo y duradero para dignificar el trabajo de sala.
- Mejorar en la gestión de las emociones de los clientes y de las del propio equipo: hacer que el personal se sienta parte de la empresa y de la filosofía de la casa.
- Hacer partícipes a los trabajadores de los éxitos y los fracasos de la empresa para conseguir mayor implicación y filiación.
- Necesidad de una regulación de horarios —conciliar para fidelizar— para hacer atractivo el trabajo de sala.
- Aprender a divulgar nuestro trabajo de sala para crear vocación poniendo el foco en su importancia.
- Escuchar al cliente para mejorar nuestras salas y nuestro servicio.
- Hacer de la sala un espacio paritario, «con nombre de mujer».
- Visualizar nuestro oficio en congresos gastronómicos al mismo nivel que el de los chefs.
- Valorar el talento de los empleados no solo con mejoras de sueldo sino también con la invitación a aprender e inspirarse visitando otros establecimientos. Añadir un plus táctico, no solo sueldos por convenio.
- Ser capaces de enseñar y retener el talento.
- Identificar los diversos perfiles de los clientes con humildad y sabiduría para ofrecer un trato personalizado y fidelizarlos.
- Liderar la formación continuada desde el propio establecimiento evitando los abusos al conceder las peores tareas, y dejar huella en ellos como maestros, mentores y referentes.
- Compartir el conocimiento entre el sector y abrir ventanas con generosidad.
- Acercar otras disciplinas complementarias a la sala.
- Crear una asociación de salas de restaurante para que el sector cobre presencia y visibilidad en congresos, escuelas, instituciones y medios de comunicación.
- Generar desde los propios establecimientos un plan de experiencia y de formación a medida del trabajador y, de manera personalizada, comprometiéndonos con sus prácticas.
- Demandar y liderar los cambios en los planes formativos para adecuarlos a la realidad actual de nuestras salas y colaborar en la elaboración de un nuevo temario transversal afín a los nuevos tiempos.
- Incorporar la tecnología y la digitalización en nuestra sala, adaptándonos a los cambios tecnológicos.
- Divulgar nuestro trabajo y explicarlo bien para que nos conozcan mejor y ser más valorados: tener más visibilidad.
- Todo el equipo debe conocer las bases de la cocina de su establecimiento para saber transmitirla con naturalidad, pasión y credibilidad.
- Crear un comité de expertos sin filiación política para defender las mejoras del sector.
- Fomentar la naturalidad en el servicio y huir de la excesiva teatralización, para potenciar las distintas personalidades y talentos.
- Búsqueda constante de la felicidad: del trabajador, del cliente, del equipo y de la casa.
- Crear un sello de calidad que reconozca los establecimientos que suscriban y pongan en práctica activa el manifiesto.
- Crear una asociación sin ánimo de lucro abierta a todo aquel que quiera participar, con cargos internos, y en que estén representadas todas las comunidades autónomas para unir el sector.
- Internacionalizar la propuesta de la asociación sobre todo (o empezando) por Europa.
- Este manifiesto es válido para todo tipo de establecimiento, desde las fondas hasta los restaurantes de hotel, desde los chiringuitos de playa a las grandes casas con estrella Michelin.


