Este martes se celebraba la Final Internacional de la X Copa Jerez, en la que siete equipos compuestos por un chef y un sumiller de algunos de los mejores restaurantes de siete diferentes países buscaban hacerse con el título presentado el maridaje perfecto con vinos de Jerez.
Siete restaurantes y sus equipos —Ambivium* (España, chef Cristóbal Muñoz, sumiller Laura Rodríguez), Cook & GTD (Bélgica, chef Arnout Desmedt, sumiller Gianluca di Taranto), The Wolf’s Tailor (Estados Unidos, chef Taylor Stark, sumiller Caroline Clark), Dinings SW3 (Reino Unido, chef Gail Ge’er Li, sumiller Jiachen Lu, Krone (Alemania, chef Daniele Tortomasi, sumiller Gabrielle Tortomasi, Parsley Salon (Dinamarca, chef Allan Schultz, sumiller Nana Wad y Vigor* (Países Bajos, chef Martijn Wijnands, sumiller Randy Bouwer— que compitieron de forma simultánea con propuestas de maridaje arriesgadas, valientes y sorprendentes.
El menú del equipo danés
Y tras la degustación y evaluación por parte del Jurado, el ganador de esta décima edición de la Copa Jerez ha sido el equipo danés, formado por el chef Allan Schultz y el sumiller Alexander Berntsen, representantes del restaurante Parsley Salon en la ciudad de Hellerup, con el siguiente menú maridado con vinos de Jerez:
Entrante: Langostino pochado y sazonado con una beurre blanc de vinagre y centeno en escabeche, apio verde, lechuga de mar y sisho, acompañado con Manzanilla Soluqua de Bodegas Barón.
Plato principal: Codorniz madurada en seco durante dos semanas, servida pochada y flambeada con un relleno de mollejas de ternera, con salsa de hígado de codorniz, huesos, especias y ajo caramelizados y acompañada de castañas en escabeche, kumquats confitados y naranja. Para maridar, eligieron el Oloroso Fernando de Castilla, de Bodega Rey.
Postre: Helado hecho sobre higos maduros caramelizado y mantequilla tostada, servido con praliné de cacahuete y sal marina, maridado con Pedro Ximénez VOS de Bodegas Tradición.
Una propuesta que, en opinión del jurado, destacó por “la precisión en la cocina, la aparente sencillez de unos platos deliciosos en los que no sobraba ningún ingrediente y cada uno de ellos tenía su sentido. La sucesión de los maridajes se caracterizó por su gran progresión, con una selección de vinos excelsa, donde todos ellos contaban una gran historia”.


