Cada día vemos, compramos y consumimos un buen número de productos que forman parte ya de nuestro entorno personal, que nos resultan naturalmente familiares y cercanos. Sin embargo, no siempre conocemos el verdadero origen del producto o de su nombre, que en ocasiones se remonta a épocas muy lejanas. Como, por ejemplo, el del café.

Una bebida que consumen a diario millones de personas en todos los lugares del mundo y que, siendo esencialmente la misma que desde su descubrimiento hace siglos, se ha ido adaptando en su presentación y servicio a los diferentes gustos, costumbres y modas de cada época.

El origen del café

Según explican desde Bonka, una marca de la compañía multinacional Nestlé, sobre la historia del café se conoce el origen geográfico, la provincia de Kaffa, en Etiopía (África), pero no el momento exacto, que estiman que pudo ser alrededor del siglo IX d.C., sin que exista ningún documento que lo acredite.

La leyenda cuenta que un miembro de una de las tribus que habitaban las zonas de más altitud de Etiopía observó como las cabras tenían mucha más energía tras comer un tipo de frutos, parecidos a las cerezas, por lo que los probó él mismo, descubriendo así las propiedades energizantes y excitantes de este alimento. Y dejando a un lado las leyendas, lo que sí está documentado es que en el siglo XV había ya plantaciones en Yemen y un importante comercio de café entre Sudán y Arabia a través del puerto yemení de Moca, ciudad que, además de dar nombre a un tipo de café y una cafetera, también era el principal puerto en la ruta hacia La Meca y donde aparecieron los primeros establecimientos que servían café, los llamados kaveh kanes.

Durante unos doscientos años la exclusiva del cultivo y comercio de café estuvo en manos de los países árabes que, además, para evitar la competencia pusieron un especial cuidado en no propagar granos fértiles de café, para lo cual les quitaban las capas exteriores y los tostaban antes de comerciar con ellos.

No fue hasta 1616 cuando Holanda consiguió por primera vez semillas fértiles, pero dadas sus condiciones climáticas, poco favorables al cultivo de este producto, lo iniciaron en zonas de su influencia más favorables, como Asia y partes de América, que actualmente son los mayores productores de café del mundo. Un año antes, en 1615, habían sido los comerciantes venecianos los primeros en introducir la bebida en Europa desde Turquía. Al cabo de sólo cuarenta años se creó la primera cafetería en Londres, y en 1689 aparecieron los primeros establecimientos que servían café al otro lado del Atlántico, concretamente en la ciudad de Boston.

A partir de aquí, y según Cafés El Criollo, durante el siglo XIX la bebida se hizo tan popular en Europa, que se provocó una demanda muy superior a la oferta, lo que llevó a un aumento del cultivo para su exportación a los países europeos. En la actualidad las principales regiones productoras de café son América del Sur —especialmente Colombia, Brasil y Perú, por su calidad—, Vietnam, Kenia y Costa de Marfil.

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El origen de un producto: el café
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El origen de un producto: el café
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Cada día vemos, compramos y consumimos un buen número de productos que forman parte ya de nuestro entorno personal, que nos resultan naturalmente familiares y cercanos. Sin embargo, no siempre conocemos el verdadero origen del producto o de su nombre.
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