Cada año, el Ayuntamiento de la localidad cántabra de Polanco, en colaboración con el Banco de Semillas de Tomate Antiguo, se propone encontrar el tomate que ‘de verdad sabe a tomate’, que lleva años cultivándose en una pequeña huerta familiar y cuyas semillas han ido pasando de generación en generación.

Y lo hace especialmente coincidiendo con su Feria del Tomate Antiguo que este municipio celebra anualmente con el objetivo de evitar que se pierdan las variedades antiguas que cultivaban nuestros abuelos, de excelente calidad, pero que han perdido protagonismo comercial y han dejado paso a variedades más productivas, que además, acoge el Concurso Nacional del Tomate Antiguo.

Tomate Negro del Escorial

Y en la edición de este año, que se ha celebrado el pasado fin de semana, 22 y 23 de agosto con la presencia de productores, expertos y aficionados de toda España, el ganador ha sido el Tomate Negro del Escorial, cultivado por el hortelano Emilio Medina Román en su finca de Villalcázar de Sirga (Palencia).

Una variedad, el Tomate Negro del Escorial, muy ligada a la recuperación y selección de variedades antiguas, ya que este hortelano trabaja desde hace alrededor de una década en la conservación de semillas tradicionales en su huerta de La Mielga, donde mantiene cientos de variedades de tomates y otros productos de la huerta. En el caso del tomate ganador, su origen se encuentra en una selección realizada durante años a partir de un tomate procedente de la Campiña del Henares, en la Comunidad de Madrid, cruzado con alguna variedad de tomate negro.

“Todas las variedades tradicionales son variedades abiertas que se cultivan en las huertas, pueden tener algún cruce y, seleccionándolas durante años, puedes obtener variedades diferentes, con nuevos aromas y sabores”, explica Emilio Medina, añadiendo que el resultado es un tomate de gran personalidad, que destaca por su equilibrio entre acidez y dulzor y, especialmente, por la intensidad de su sabor”.

En este sentido, en su opinión, una de las claves para conseguir esas características está, en la manera en que cultiva sus plantas en tierras palentinas: “Los cultivo en secano o con muy poca agua, prácticamente nada, y eso hace que concentren muchísimo el sabor”, a lo que se suman las particularidades de los terrenos de Tierra de Campos, con suelos arcillosos y pesados, y las importantes diferencias de temperatura entre el día y la noche. “Con esas temperaturas y esos suelos los sabores se disparan”, afirma el ganador.

 

INFORMACIÓN DE SÍNTESIS

El Tomate Negro del Escorial, cultivado por Emilio Medina Román en Palencia, ha ganado el Concurso Nacional del Tomate Antiguo en Polanco, Cantabria, un evento anual que busca evitar la pérdida de variedades tradicionales frente a las comerciales. La variedad ganadora proviene de una selección de años basada en un tomate de la Campiña del Henares cruzado con tomate negro. Destaca por su intenso sabor, equilibrio y cultivo en secano, lo que concentra sus propiedades organolépticas en suelos arcillosos.

 

 

Resumen