Abrir constantemente el frigorífico o no elegir un modelo eficiente, poner el lavavajillas o la lavadoras a media carga o con programas poco adecuados, abusar del precalentamiento en el horno…
Son algunos de los hábitos que la mayoría tenemos en nuestro día a día, errores en el uso de los electrodomésticos más comunes y de más uso, que elevan el consumo energético en el hogar y explica cómo la conectividad y la tecnología integrada en los electrodomésticos pueden ayudar a optimizar su uso.
Usar los electrodomésticos en el día a día
Por ello, desde Grupo Haier, multinacional china de electrodomésticos y electrónica de consumo, han querido ofrecer una serie de consejos para evitar estos errores, mejorar la eficiencia energética en casa y, por consiguiente, la factura de la luz.
Frigorífico. Este electrodoméstico trabaja de forma continua, por lo que cualquier pequeño hábito puede tener más impacto del que parece. Abrir la puerta repetidamente, introducir alimentos calientes o colocarlo cerca de una fuente de calor, como el horno, obliga al equipo a recuperar temperatura una y otra vez, como si tuviera que empezar de nuevo cada pocos minutos.
Lavadora y lavavajillas. Poner una lavadora o un lavavajillas a media carga es uno de esos hábitos que se repiten por comodidad, aunque no siempre sea lo más eficiente. El aparato consume agua y energía, pero no aprovecha toda su capacidad. Algo parecido ocurre cuando se recurre por defecto a programas intensivos, incluso cuando la suciedad o la carga no lo requieren.
Horno convencional. El horno es otro punto clave en el consumo doméstico. Precalentarlo durante más tiempo del necesario o abrir la puerta constantemente para comprobar una receta son gestos habituales, pero cada apertura deja escapar calor. Es como abrir una ventana cuando la calefacción está encendida: el aparato tiene que trabajar de nuevo para recuperar la temperatura.
Además, muchos electrodomésticos incorporan hoy en día funciones pensadas para simplificar la vida diaria, aunque no siempre se aprovechan. Programar un ciclo, recibir una alerta de mantenimiento, controlar un aparato desde el móvil o adaptar su funcionamiento a la tarifa eléctrica puede marcar la diferencia en la gestión del consumo.
Y finalmente, el problema a veces no está en un error de uso sino en haber descuidado el mantenimiento del aparato: un filtro que necesita limpieza, una junta deteriorada o una ventilación deficiente. Son pequeñas cargas añadidas que hacen que el aparato tenga que esforzarse más para ofrecer el mismo resultado.
INFORMACIÓN DE SÍNTESIS
El Grupo Haier ofrece consejos para ahorrar electricidad optimizando el uso de electrodomésticos comunes. En el frigorífico, se debe evitar abrir la puerta continuamente, introducir alimentos calientes o ubicarlo cerca de fuentes de calor. Para la lavadora y lavavajillas, desaconseja usarlos a media carga o con programas intensivos innecesarios. En el horno, el error principal es el precalentamiento excesivo y las aperturas constantes. Finalmente, destaca que aprovechar las funciones inteligentes y la conectividad móvil ayuda a reducir notablemente el consumo energético.


