La miel es un producto natural producido por las abejas a partir del néctar de las flores que liban, transforman y combinan con sustancias específicas propias y almacenan, dejando madurar en los panales de la colmena. Y la miel de la comarca extremeña de Villuercas e Ibores es única, tanto, que ha dado lugar a una miel con Denominación de Origen Protegida.
Su riqueza en azúcares demuestra el gran valor alimenticio y energético, con la ventaja de que estos azúcares son simples y no necesitan transformación en nuestro organismo, pasando directamente a la sangre. Y es que las mieles, sobre todo las mieles oscuras o mieles de ‘mela’, proporcionan al organismo sustancias minerales de gran interés alimenticio, además de contener también fermentos y diastasas que ayudan eficazmente a la digestión de otros alimentos.
Pero, además de su calidad alimenticia, el hecho de disponer de una figura de calidad otorgada por la Unión Europea, como es la Denominación de Origen Protegida, supone un respaldo oficial a la carta de naturaleza de estas mieles, de un suelo, un clima, un agua y unas plantas que no se conjuntan y equilibran en cualquier otro lugar, y que en la cocina dan lugar a platos como esta Torrija de queso Ibores DOP con mouse de miel DOP Villuercas-Ibores sobre un gel de palo cortado y membrillo, una receta ofrecida por la DOP Miel Villuercas-Ibores.
Torrija de queso con mousse de miel y gel de membrillo y palo cortado
INGREDIENTES
Para la torrija
- 1 brioche
- 350 ml de leche entera
- 150 ml de nata 33 %
- 175 g de queso
- Piel de lima
- 100 g de azúcar
- 2 hojas de gelatina
Para la mousse
- 3 huevos
- 350 g de miel
- 150 g de nata para montar
Para el gel
- 75 g de dulce de membrillo
- 50 g de palo cortado
- 30 g de agua mineral
ELABORACIÓN
Para la torrija, ponemos la leche, la nata, el queso, el azúcar y la piel de lima a calentar hasta obtener una crema homogénea. Retiramos del fuego y le añadimos la gelatina previamente hidratada en agua fría.
Cortamos el brioche en rebanadas, las bañamos con esa crema y dejamos macerar al menos 4 horas. Luego las escurrimos y reservamos congeladas. En el momento de servirlas, les damos un golpe de soplete para dorarlas por la parte superior.
Para la mousse de miel, sepamos las claras de las yemas. Ponemos las yemas y la miel en un cazo, calentamos a fuego lento hasta que espese un poco y dejamos enfriar. Montamos la nata hasta que alcance el punto de chantilly y añadimos a la mezcla anterior ya fría. Montamos las claras a punto de nieve y añadimos a la mezcla anterior.
Para el gel de membrillo y palo cortado, trituramos los ingredientes, colamos y reservamos.
Finalmente, en un plato blanco hondo ponemos el gel en el fondo, encima colocamos la torrija ya sopleteada y, sobre esta, la mouse. Decoramos con jalea real y flores.


