Entre las principales tareas encomendadas a los Consejos Reguladores, tal y como los conocemos ahora, está la del control y certificación de sus productos. Pero la normativa europea ha querido que la función de los Consejos Reguladores se centre en la certificación de sus productos amparados. En línea con este espíritu europeo, el Consejo Regulador […]
Entre las principales tareas encomendadas a los Consejos Reguladores, tal y como los conocemos ahora, está la del control y certificación de sus productos. Pero la normativa europea ha querido que la función de los Consejos Reguladores se centre en la certificación de sus productos amparados.
En línea con este espíritu europeo, el Consejo Regulador de la D.O. Rías Baixas ha comenzado, ya en esta vendimia, a aplicar algunos cambios encaminados a dejar de ser paulatinamente un órgano exclusivamente de vigilancia para centrarse en la certificación.
“A medio plazo, la figura del veedor (encargado de controlar que la cantidad y calidad de la uva se ajusta a las normas de la D.O.) tal y como ahora la conocemos, dará paso a los auditores, los cuales ya no estarán a pie de bodega realizando tareas administrativas, controlando la entrada de uva y las tarjetas de viticultores, sino que realizarán labores de auditoría y verificación aleatorias, personándose ocasionalmente en las bodegas o viñedos para auditar los datos y realizar las comprobaciones oportunas”, asegura Agustín Lago, director del Órgano de Control y Certificación.
Por primera vez, tres auditores
En la presente vendimia el Consejo Regulador cuenta con 72 veedores, alguno menos que la pasada campaña. El motivo de esta reducción obedece, entre otras razones, a que tres de ellos se han reconvertido a auditores y participarán, por primera vez, en una experiencia piloto que este año el Consejo Regulador Rías Baixas ha puesto en marcha en la denominación y cuyo objetivo será el de verificar que todos los operadores cumplen los requisitos establecidos en el Pliego de Condiciones de la D.O.P. Rías Baixas y en el Manual de la Calidad del Consejo Regulador y su documentación asociada. Para ello, el Órgano de Control y Certificación eligió un grupo de 27 bodegas en las cuales, por primera vez, se sustituye el control por la auditoría de vendimia.
En este nuevo protocolo de auditoría de vendimia, los auditores no estarán todo el día en las bodegas o los viñedos, sino que se personarán cuando lo consideren necesario y, mediante un check list, comprobarán todos los procesos, siendo más concienzudos y meticulosos en sus controles.
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