Casi el 60 % de los españoles frecuentan semanalmente a un local de hostelería, algo que la gran mayoría considera forma parte de nuestro estilo de vida. En cuanto a los hosteleros, casi la mitad siente que su negocio se encuentra en una situación buena o muy buena.
Son algunas de las conclusiones que se derivan de un reciente estudio realizado por la compañía de investigación de mercado Sigma Dos para Hostelería de España, la organización empresarial que representa a los restaurantes, bares, cafeterías y pubs de todo el país, para conocer la percepción de clientes y empresarios del sector, una encuesta a 1005 personas entre 18 y 70 años de todo el territorio nacional excepto Ceuta y Melilla.
Así ven los bares y restaurantes españoles los clientes
En cuanto al grado de satisfacción respecto a los establecimientos de hostelería, los encuestados le otorgan una nota media de un 7.
En lo referente a los hábitos de consumo, el 59,3 % de los ciudadanos acude semanalmente a establecimientos de restauración y un 27,4 % lo hace un mínimo de dos o tres veces por semana, destacando las comidas y cenas por ocio con familiares y amigos, como los principales momentos de visita a la hostelería. Estos resultados son así a pesar de que el 38 % de los entrevistados afirma gastar menos en restauración por el aumento generalizado del coste de la vida.
El teletrabajo ha supuesto un cambio de hábitos para casi la mitad de los que lo practican de manera habitual, que se percibe especialmente en el descenso de visitas a cafeterías (45,6 %), bares (40,2 %) y cadenas de restauración (32,5 %). El 25,5 % de los que teletrabajan reconocen haber aumentado su consumo en delivery o takeaway.
Sobre este último punto, en términos generales el 16,9 % de los encuestados recurren semanalmente al delivery, frente al 10,8 % que opta por el takeaway.
En cuanto a los principales aspectos que motivan la elección de un establecimiento destaca la relación calidad-precio (65,2 %), que además también es uno de los principales motivos para no volver a un establecimiento. La profesionalidad del personal de sala y el trato recibido es importante para el 36,5 % de los encuestados, si bien en caso de ser malo penaliza y es motivo para no volver a un local para el 63,9 %.
Para el 56,2 % de los clientes, los bares, cafeterías y restaurantes son establecimientos de confianza, apostando por los restaurantes de gama media dentro de la propia ciudad (39 % en la misma localidad y 36 % en el propio barrio), al que principalmente se acude en pareja (50,3 %), familia (46,9 %) o con amigos (42,5 %), y en el que en casi la mitad de los casos se establece una relación de confianza con el personal.
El 74,3% de los encuestados considera que hacer uso de la hostelería en los diferentes momentos del día forma parte de nuestra cultura y nuestro estilo de vida, y el 70,9% lo asocia con un momento de desconexión y recompensa.
Y así ven sus negocios los hosteleros
En cuanto a la percepción general de los negocios, un 35,3 % de los empresarios definen la situación del sector como buena o muy buena, mientras que un 44,8 % la sitúan en un punto intermedio, aunque con incertidumbre. En la proyección del próximo año el 38,8 % considera que empeorará.
Al analizar la situación particular de su negocio son más optimistas, y un 47,8 % afirma que se encuentra en una situación buena o muy buena.
Con respecto a la rentabilidad, por encima del 50 % cree que es igual o mejor que hace un año, si bien un 42,3 % ha notado un descenso en el mismo periodo, achacándolo en su gran mayoría al aumento generalizado de los costes.
En cuanto a las medidas adoptadas por los empresarios de los establecimientos de restauración, destacan principalmente el aumento de precios (66,2 %) y la reducción de horarios de apertura (34,8 %).
Respecto al tipo de cliente, aunque el 63,7 % de los empresarios afirma que no se ha producido un cambio, el 44,8 % percibe una disminución del gasto medio, y que la afluencia de clientes ha descendido para un 28,4 %.
Por categorías de productos, las bebidas espirituosas (80,1%), los postres (64,5%) y el vino (64%) se encuentran a la cabeza del descenso de consumo.


