El mercado europeo de foodservice ha alcanzado un gasto anual de 361 200 millones de euros, pero unos resultados aparentemente estables están ocultando una transformación profunda en cuanto a quién impulsa realmente el mercado y cuáles son sus expectativas.
Así lo aseguraba Edurne Uranga, Vice President Foodservice Europe de la consultora internacional Circana en su intervención en el European Foodservice Summit, celebrado recientemente en Madrid, en la que cuestionó algunos de los supuestos que siguen guiando las estrategias de numerosos bares, restaurantes y establecimientos de restauración rápida europeos respecto a las distintas generaciones de consumidores.
“A primera vista, el mercado europeo de foodservice parece notablemente estable. El gasto sigue creciendo, las visitas apenas varían y los consumidores continúan saliendo a comer fuera. Sin embargo, esta aparente estabilidad resulta engañosa porque los comportamientos están evolucionando de forma diferente según la generación. La edad ya no es una guía sencilla para entender el comportamiento del consumidor. Nuestros datos muestran una realidad mucho más compleja donde la tecnología, la salud, las presiones económicas, los cambios en los estilos de vida y las distintas etapas vitales están redefiniendo las decisiones de consumo. Está claro que el consumidor de foodservice del futuro no se comportará simplemente como una versión más joven de los consumidores de mayor edad actuales”, explicaba Edurne Uranga.
Diferencias y tendencias, según generaciones de consumidores
La Generación Alpha —menores de 16 años, nacidos entre 2010 y 2026—, a pesar de ser el grupo más joven, ya actúa como una puerta de entrada a la categoría. Sin embargo, su gasto se orienta principalmente hacia canales de consumo inmediato dentro del retail más que hacia el foodservice tradicional. Por su parte, la Generación Z —de 16 a 29 años, nacidos entre 1996 y 2009— representa el 16 % de la población de los cinco mayores mercados europeos, pero realiza un 39 % más de visitas a establecimientos de foodservice de las que corresponderían a su peso poblacional. Los Millennials y la Generación X también registran un rendimiento superior al esperado. En cambio, los Baby Boomers, que representan el 29 % de la población, presentan un índice de apenas 60. La diferencia es especialmente visible en los restaurantes de cadena. Los establecimientos de marca representan el 29 % del gasto total en restauración comercial, porcentaje que asciende al 40 % entre la Generación Alpha, al 35 % entre la Generación Z y al 35 % entre los Millennials, frente al 24 % de la Generación X y el 16 % de los Baby Boomers.
La salud consciente es uno de los ejemplos más claros de la evolución del comportamiento generacional: el 12 % de los consumidores de la Generación Z practica ayuno intermitente, frente al 7 % de la población general. Además, el 24 % presta especial atención al consumo de proteínas y el 20 % prioriza productos ecológicos o naturales, y otro 13 % afirma evitar el consumo de café. Estos resultados reflejan una relación más deliberada y consciente con la alimentación y las bebidas por parte de la Generación Z, donde las proteínas, los ingredientes naturales y los nuevos hábitos alimentarios influyen en qué consumen, cuándo lo hacen y dónde.
Se prevé, además, que la conveniencia digital ganará aún más relevancia con la Generación Alpha, cuya cuota de consumo mediante entrega a domicilio ya es 1,3 veces superior a la media de la población y siete veces mayor que la de los Baby Boomers.
Uno de los cambios más evidentes es el crecimiento de los grupos reducidos en las ocasiones de consumo. Actualmente, casi el 60 % de las ocasiones de consumo en foodservice involucran únicamente a una o dos personas, mientras que las comidas en solitario representan por sí solas un tercio de todas las visitas para comidas principales. Y son los Millennials —de 30 a 44 años, nacidos entre 1981 y 1995— quienes impulsan este fenómeno. Además, gastan alrededor de un 70 % más por visita cuando comen solos que cuando lo hacen en grupo.
Respecto a la Generación X —de 45 a 59 años, nacidos entre 1965 y 1980— aunque el 69 % afirma estar preocupado por el coste de la vida, el precio no es el factor principal a la hora de elegir restaurante. La oferta gastronómica ocupa la primera posición con un 35 %, seguida por la conveniencia con un 33 % y, posteriormente, por el precio con un 27 %.
Y finalmente, los Baby Boomers —60 años o más, nacidos entre 1935 y 1964—, según Circana “representan el ejemplo más claro de una generación insuficientemente atendida por el sector”. Su menor frecuencia de consumo en foodservice no se explica tanto por el número de veces que salen a comer fuera como por el momento del día en que lo hacen. Los consumos en horario nocturno muestran una clara infrarrepresentación, ya que el cansancio favorece una preferencia por regresar antes al hogar. Sin embargo, cuando deciden salir a comer, buscan permanecer más tiempo. Este grupo muestra una preferencia significativamente superior por almuerzos de más de dos horas de duración, en contraste con la tendencia general del mercado hacia ocasiones de consumo más breves.
INFORMACIÓN DE SÍNTESIS
El mercado europeo de foodservice, con un gasto anual de 361 200 millones de euros, experimenta una transformación profunda oculta tras una aparente estabilidad. Según la consultora internacional Circana, la edad ya no predice el comportamiento, sino que actualmente está condicionado por la tecnología y la economía. La Generación Alpha impulsa el consumo inmediato en retail, mientras que la Generación Z lidera las visitas a establecimientos de foodservice con un 39 % por encima de su peso poblacional. Para la Generación X el precio no es el factor principal a la hora de elegir restaurante, y los Baby Boomers representan el ejemplo más claro de una generación insuficientemente atendida por el sector.



