Desde la década de los 60, España ha experimentado un descenso continuado en las cifras de consumo de pan situándose a la cola de Europa, pese a la gran variedad de panes que ofrece el sector. En 2010 se consumieron 45 kg por habitante y año, una cifra muy alejada de los 67,5 kilos de los años 80 y de las cantidades de consumo diario recomendadas por los expertos en nutrición.

Mientras que antiguamente el pan era la principal fuente de alimentación de la población y, en algunos casos, la única; en los últimos años el consumidor no se ha preocupado por la calidad de este producto sino, por tomar la menor cantidad al precio más bajo.

Sin embargo, actualmente esta percepción está cambiando gracias a la apuesta de los maestros panaderos por elaborar panes de calidad que se adapten a los diferentes gustos del consumidor y a las nuevas corrientes gastronómicas.

El pan está adquiriendo el nivel gourmet necesario para estar a la altura de los platos que se pueden degustar en restaurantes de reconocido prestigio. En este sentido, Florindo Fierro, maestro panadero, opina que “igual que existe en cualquier restaurante una carta de vinos, debería existir una de pan para que el comensal elija aquel con el que quiera acompañar su comida”.

Cada pan, con su maridaje

De esta forma —comenta Florindo Fierro— el consumidor podría maridar sus platos con diferentes tipos de pan. Por ejemplo:

  • El pan blanco de hogaza es ideal para acompañar embutidos y quesos
  • El pan con aceite es perfecto para untar tomate o tomarlo con pescado
  • Para la carne lo mejor es un pan candeal
  • El pan de centeno se puede maridar con mermelada, quesos de untar y patés
  • Los panes de maíz van muy bien con ahumados
  • Para potajes o cocidos la mejor opción es el pan integral
  • Y, por último, los panes de alta hidratación tipo pan de cristal o chapata, maridan muy bien con tomate, aceite y jamón serrano.

En un país que abandera la dieta mediterránea y en el que se aprecia tanto el acto de sociabilizar comiendo —aseguran desde la iniciativa Pan Cada Día— es momento de dejar de ver al pan como un alimento accesorio y hacerle partícipe de nuestras comidas. Al igual que podemos disfrutar de cartas con amplias ofertas en carnes, pescados, postres o vinos, no hay que olvidarse de la versatilidad que aporta el pan ni de las múltiples variedades que existen.

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Cada pan, con su maridaje
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Los maestros panaderos apuestan por elaborar panes de calidad que se adapten a los diferentes gustos del consumidor y a las nuevas corrientes gastronómicas.
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