Hacía más de doscientos años que la familia Santamaria y el restaurante Can Fabes estaban arraigados en la localidad barcelonesa de Sant Celoni, en la comarca del Vallés Oriental. Su pasión por la zona y su gente ha quedado a lo largo de este tiempo reflejada en sus espacios gastronómicos y en la carta del […]

Hacía más de doscientos años que la familia Santamaria y el restaurante Can Fabes estaban arraigados en la localidad barcelonesa de Sant Celoni, en la comarca del Vallés Oriental. Su pasión por la zona y su gente ha quedado a lo largo de este tiempo reflejada en sus espacios gastronómicos y en la carta del galardonado establecimiento en el que el fallecido Santi Santamaria cultivó los productos naturales de temporada y del entorno, que siempre tuvieron un papel protagonista en sus creaciones.

De las cocinas de Can Fabes salía anoche su último servicio, una cena familiar que confirmaba el cierre definitivo de este establecimiento que no ha logrado superar la actual crisis económica unida al fallecimiento de su impulsor, Santi Santamaria, hace ahora algo más de dos años.

La familia Santamaría decidió cerrar, a partir del 1 de septiembre próximo, el conocido restaurante (dos estrellas Michelin y dos soles Repsol) y lo hacía con el siguiente comunicado público que emitía a finales del pasado mes de julio:  

Can Fabes se despide de ustedes

Queridos amigos:

Deseamos informarles que, después de treinta y dos años de una maravillosa aventura culinaria y gastronómica al pie del Montseny, el próximo 31 de agosto está previsto que Can Fabes cierre sus puertas.

Han sido más de tres décadas de creación infatigable; de búsqueda de la máxima calidad en el producto y de la perfección en la cocina y en la sala; de compromiso con las raíces culinarias y con su renovación. Y todo presidido siempre por un ideal que nos transmitió el cofundador y durante tantos años alma de la casa, Santi Santamaria: complacer a los clientes, como seguiremos haciendo con toda la ilusión hasta el último día.

Un restaurante es un equipo, y en Can Fabes estamos muy orgullosos de los grandes equipos que hemos formado y de la brillante trayectoria de muchos grandes cocineros y jefes de sala y bodega que han pasado por Sant Celoni. Por ello, en el momento de la despedida, por encima de la tristeza, el sentimiento que nos domina es la satisfacción.

Santi Santamaria nos enseñó a estar satisfechos por el trabajo bien hecho. Al cabo de dos años y medio de su muerte, nos satisface también haber mantenido los valores y los ideales que nos inculcó, incluso en su ausencia. Pero en estos tiempos tan difíciles para la gran cocina de nuestro país, Can Fabes carece de la viabilidad económica necesaria para seguir con un proyecto basado en la excelencia, y por ello hemos decidido poner el punto final a uno de los capítulos más brillantes de la cocina catalana y europea de los últimos veinticinco años.

Como todas las grandes historias, la de Can Fabes no termina el 31 de agosto, sino que continuará en los proyectos actuales y futuros de todas las personas que han pasado por nuestra cocina y nuestra sala, así como en el recuerdo de los miles de comensales que han sido siempre nuestra razón de ser.

A todos ellos, a todos ustedes, muchas gracias y hasta siempre,

Familia Santamaria-Serra


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