El solomillo es, probablemente, la parte más apreciada de una ternera por su terneza y jugosidad. Su preparación a la plancha parece sencilla pero, sin embargo, muchas veces no logramos acertar con el punto deseado.
Por ello, desde la IGP Carne de Ávila han querido ofrecer una serie de recomendaciones —y errores a evitar— para conseguir que el solomillo de ternera a la plancha nos quede perfecto, y así disfrutarlo sin necesidad de salir de casa.
El solomillo de ternera a la plancha perfecto
Los principales factores a tener en cuenta son:
Lo primero que debemos comprobar es que la carne no esté fría ni congelada. Debe estar a temperatura ambiente, por lo que, si es necesario, conviene sacarla de la nevera unos minutos antes de comenzar a cocinarlo.
Las piezas de carne únicamente hay que pintarlas con aceite antes de colocarlas en la plancha. Con esto es más que suficiente, ya que si echamos el aceite en la plancha, la carne probablemente se freirá.
El truco para que no se pegue es colocar el solomillo cuando la plancha esté muy caliente. Además, así evitaremos que se cueza.
La cocción no debe exceder de 3 minutos por cada lado y, muy importante, tratando de darle la vuelta una sola vez. Y en el caso de que prefiramos la carne poco hecha, hay que tener en cuenta que tan solo tardará unos segundos en empezar a dorarse.
La sal hay que añadirla a mitad de cocción, así se repartirá el sabor con el calor. Nunca se debe hacer antes de comenzar, porque la carne perderá sus propios jugos.
Y, finalmente, una vez hecho conviene dejar que el solomillo repose un par de minutos.



