Existen a la venta en el mercado una serie de marcas que ofrecen diferentes tipos de caldo –carne, pollo, verduras, pescado, generalmente- en tetra brick, alguno de ellos, como es el caso de los de Aneto, de muy buena calidad, sobre todo si los usamos como base para elaborar nuestra propia sopa personalizada. Si el […]

Existen a la venta en el mercado una serie de marcas que ofrecen diferentes tipos de caldo –carne, pollo, verduras, pescado, generalmente- en tetra brick, alguno de ellos, como es el caso de los de Aneto, de muy buena calidad, sobre todo si los usamos como base para elaborar nuestra propia sopa personalizada.

Si el caldo es de carne o de verduras, podemos añadirles un poquito de arroz o pasta fina tipo estrellitas y un poquito de jamón y huevo picados, o carne picada de alguna pieza sobrante, además de unas cuantas verduritas como cebolla, puerro, pimiento, tomate, zanahoria, calabacín, etc., cortadas en juliana.

Si es de pollo, lo mismo que en el caso anterior, pero con algún resto de pechugas o muslos.

Y si la base es de pescado, unas gambitas que siempre tendremos congeladas de reserva, un poco de surimi de cangrejo picado y unas huevas de mujjol, que le añaden mucho sabor. Igualmente podemos añadir cualquier tajadita de pescado que haya quedado de día anterior, bien desmenuzada.

Con estos  sencillos toquecitos conseguimos tener siempre a mano una sopa personal, porque cada día será una sopa diferente.