Los Pirineos centrales pueden, y deben, ser la referencia internacional de la cocina de montaña, aunque todavía quedan muchas etapas que avanzar hasta tener una identidad. Una oferta gastronómica, a ambos lados de las montañas, que se define por el producto de cercanía.

Estas han sido algunas de las conclusiones de las ponencias colectivas a las que han llegado los cocineros, tanto españoles como franceses, participantes en la segunda edición del Congreso del producto y la gastronomía de los Pirineos tuvo lugar en Huesca del 23 al 26 de marzo con una programación en la que se incidía especalmente en el valor de los alimentos de montaña y la gastronomía de los restaurantes de la cordillera.

Tras una feria por la que pasaron 8.400 personas, y ya en el congreso, los cocineros pirenaicos fueron los protagonistas de la mayoría de los encuentros: los que trabajan en las estaciones de esquí y quienes se encuentran en zonas de menor afluencia, los que disponen de su propia huerta y ganadería, practicando una auténtica cocina de proximidad, las cocineras pioneras, las que conformaron la primigenia cocina pirenaica, y los restaurantes más distinguidos por las guías y otros reconocimientos, como Las Torres, Lillas Pastia y Sotón. Todos ellos ofrecieron un panorama fidedigno del estado de la cocina pirenaica.

La cocina de los Pirineos. Conclusiones

De forma general, las principales conclusiones de los diferentes debates y ponencias este congreso han sido:

— Existen productos, productores, cocineros y restaurantes en número, calidad y juventud suficiente como para que de los Pirineos centrales, ambos lados, sean un destino de turismo gastronómico.

— Los dos lados de los Pirineos se refuerzan porque se complementan.

— Existe una oportunidad de ofrecer un producto gastronómico distinto y diferenciado, además de identitario.

— A tenor de todo lo anterior, los Pirineos centrales pueden, y deben, ser la referencia internacional de la cocina de montaña. Aunque todavía quedan muchas etapas que avanzar hasta tener una identidad, un valor transfronterizo que nos identifique como destino. El Estatuto de cocina del Pirineo puede ser un buen instrumento al respecto.

— Los clientes que vienen a Huesca y Hautes-Pyrénées, cuando consuman productos locales en los restaurantes, tienen que saber que lo están haciendo. El recuerdo de esta experiencia les llevará a demandarlos en los destinos urbanos donde viven.

Resumen
Los Pirineos como referencia internacional de la cocina de montaña
Título
Los Pirineos como referencia internacional de la cocina de montaña
Descripción
Conclusiones de las ponencias colectivas a las que han llegado los cocineros, tanto españoles como franceses, participantes en la segunda edición del Congreso del producto y la gastronomía de los Pirineos.
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