El aperitivo en España ha dejado de ser un simple paso previo a la comida para convertirse en un eje central de nuestro estilo de vida.
A diferencia de otras culturas donde es un ritual exclusivo de grandes celebraciones, aquí es el precursor de la socialización, alimentando el fenómeno del ‘tardeo’ y las reuniones improvisadas.
Esta pausa diaria o semanal se define por la variedad: desde el humilde cuenco de aceitunas o patatas fritas hasta las raciones de gran elaboración como los embutidos ibéricos, las croquetas artesanas o la ensaladilla. La tendencia actual recupera además el vermut de grifo y los vinos de autor como compañeros inseparables de este momento.
Disfrutar de esta tradición en casa es hoy más sencillo que nunca, permitiéndonos experimentar con propuestas como estos Milhojas de queso, tapenade y pasta de tomate seco, en base a una receta ofrecida por Quesos de Suiza.
Milhojas de queso, tapenade y pasta de tomate seco
INGREDIENTES
- 125 g de pasta brisa
- 120 g de un queso firme en lonchas
- 12 hojas albahaca (para decoración)
Para la tapenade
- 15 aceitunas verdes grandes
- 1 cucharada grande de alcaparras lavadas y escurridas
- 1 cucharadita pequeña de zumo de limón fresco
- 1 cucharadita pequeña de aceite de oliva
Para la pasta de tomate seco
- 200 g de tomate seco en aceite
- 1 diente de ajo
- 2 cucharadas de almendras
- 1 cucharada de alcaparras
- 1 cucharadita de zumo de limón
- 2 cucharaditas de aceite de oliva
ELABORACIÓN
Para la tapenade, deshuesamos las aceitunas, las cortamos a trocitos y las machacamos en un mortero junto con alcaparras, zumo de limón y aceite de oliva, mezclando bien hasta obtener una pasta homogénea.
Para la pasta de tomate seco, cortamos los tomates y los machacamos en un mortero junto con el ajo, las almendras —tostadas previamente—, alcaparras, zumo de limón y aceite de oliva, mezclando bien hasta obtener una pasta homogénea.
Para la base de los milhojas, estiramos la pasta brisa, recortamos en discos y los introducimos en el horno previamente precalentado a 180 ºC durante 15 minutos hasta que estén dorados. Los sacamos, colocamos sobre una rejilla y dejamos enfriar.
Con las lonchas de queso recortamos discos del mismo tamaño que los de la base de pasta brisa. Sobre cada disco de pasta vamos poniendo, sucesivamente, una lámina de queso, una capa de tapenade, otra lámina de queso, otra de pasta de tomate, y repetimos la operación un par de veces.


