La Comunidad de Madrid va a aumentar hasta once el número de municipios agrupados en el programa Villas de Madrid, que tiene como objetivo promocionar los recursos que ofrecen localidades de menos de 20.000 habitantes que no son tan conocidas pero que cuentan con atractivos patrimoniales y turísticos suficientes para seducir a visitantes tanto de la región como de otras zonas de España.

Las cinco nuevas localidades que pasarán a formar parte de este programa —Manzanares El Real, Patones, San Martín de Valdeiglesias, Torrelaguna y Villarejo de Salvanés— han sido seleccionadas a partir de un estudio elaborado por un grupo de trabajo de la Universidad Complutense de Madrid y se suman a Buitrago del Lozoya, Chinchón, Colmenar de Oreja, Navalcarnero, Nuevo Baztán y Rascafría.

La Comunidad define a las Villas de Madrid como “un conjunto de destinos singulares reconocidos por su Patrimonio Cultural, que han conseguido conservar su autenticidad rural y, además, cuentan con la suficiente infraestructura turística para conseguir la calidad y satisfacción en su visita”. En concreto, entre los criterios contemplados para unirse a este grupo se encuentra el hecho de ser un pueblo con historia, tener menos de 20.000 habitantes, estar localizado en un área turística —Sierra Norte, Sierra de Guadarrama, Sierra Oeste y Las Vegas—, y disponer de oferta patrimonial cultural —un conjunto histórico o BIC declarado y reconocible—, así como puntos de información, páginas web y redes sociales específicas.

Las nuevas Villas de Madrid

MANZANARES EL REAL. Con una población de 8.387 habitantes y situado en un entorno privilegiado, como puerta de entrada al Parque Nacional Sierra de Guadarrama, reúne patrimonio natural (La Pedriza) y patrimonio cultural (el Castillo de los Mendoza, uno de los últimos ejemplares de la arquitectura militar castellana y el mejor conservado de la región).

PATONES. Enclavado en la Sierra Norte, se trata de un municipio representativo de la arquitectura negra de la Comunidad de Madrid que ha sabido conservar la tradición de la construcción en pizarra junto a un halo histórico particular por su propia leyenda como reino independiente en el XVIII y durante la ocupación napoleónica. En el entorno de Patones (537 habitantes) se conservan otros interesantes recursos patrimoniales de carácter arqueológico e industrial como el yacimiento visitable de la Dehesa de la Oliva, la presa del Atazar que embalsa las aguas del Lozoya, o el Canal de Carrabús.

SAN MARTÍN DE VALDEIGLESIAS. Este municipio de la Sierra Oeste (8.344 habitantes) es un enclave privilegiado arropado por más de tres mil hectáreas de monte, fundamentalmente pino, y regado por el río Alberche que le provee de dos grandes embalses (San Juan y Picadas), que además da cobijo a especies protegidas como el buitre leonado o el águila imperial. Junto a la riqueza natural, en San Martín se levanta el Castillo de la Coracera, encargado por don Álvaro de Luna, símbolo y emblema de una localidad en la que además crecen los viñedos de albillo real o garnacha que nutren las doce bodegas que hay en esta localidad y que la convierten en capital de una de las áreas más importantes de la Denominación de Origen Vinos de Madrid.

TORRELAGUNA. Esta villa de 4.697 habitantes y ubicada en el Valle Medio del Jarama, al nordeste de la Comunidad de Madrid lindando con Guadalajara, es famosa por ser cuna del cardenal Francisco Jiménez Cisneros (se cumplen 500 años de su fallecimiento) y residencia de María Toribia, que sería Santa María de la Cabeza, esposa de San Isidro Labrador. Declarada Conjunto Histórico Artístico Nacional en 1974, esta nueva Villa de Madrid es rica en naturaleza como demuestra la presencia del monte bajo que la rodea, pleno de espliego, romero, tomillo, jara y retama, pero también de álamos, pinos y encinas. Así, no es casualidad que Torrelaguna fuera la primera sede del Canal de Isabel II.

VILLAREJO DE SALVANÉS. Este municipio de la comarca de Las Vegas (7.265 habitantes) fue Encomienda Mayor de Castilla, de la Orden Militar de Santiago, y de ahí su relevancia como cabeza de territorio en esa época que se refleja en el castillo y Casa de la Tercia, ambos declarados Conjunto Histórico Artístico. Su castillo, más bien la Torre del Homenaje, es el edificio más reconocible del municipio, por ser una torre única en su género. Como curiosidad, son conocidas las ‘rosquillas de la Tía Javiera’, vecina de Villarejo que hizo famosas las que hoy se conocen como ‘rosquillas de Santa Clara’, que se consumen en San Isidro junto con las tontas, las listas y las francesas.

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Nuevas incorporaciones a las 'Villas de Madrid'
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La Comunidad de Madrid va a aumentar hasta once los municipios del programa Villas de Madrid, localidades de menos de 20.000 habitantes menos conocidas, pero con atractivos patrimoniales y turísticos.
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