A finales de este mes de noviembre entrará en vigor el nuevo Sistema de Depósito, Devolución y Retorno de envases (SDDR), un modelo de reciclaje en el que el consumidor paga una pequeña fianza o depósito al comprar una bebida envasada, que se le reembolsa íntegramente al devolver el envase vacío en un punto de recogida autorizado.
El nuevo sistema, que fue aprobado en diciembre de 2022 con un amplio margen para su puesta en marcha definitiva, tiene como función complementar al actual contenedor amarillo para optimizar la economía circular y lograr tasas de reciclaje de materiales limpios cuyo objetivo se ha marcado por encima del 90 %.
La implantación del SDDR
Una puesta en marcha que supone un gran reto para los mercados europeos. En el caso de España, con un volumen estimado de 17 000 millones de envases de PET y aluminio al año, más de 500 000 puntos de venta de bebidas, incluidos comercios y establecimientos de hostelería, y más de 8000 municipios, el futuro sistema requerirá una extensa infraestructura de devolución adaptada a las particularidades geográficas y comerciales del país.
En este sentido, Envipco, compañía internacional especializada en tecnología de máquinas de devolución de envases ha llevado a aco un análisis del estado actual del mercado español y las principales oportunidades para desarrollar una red de retorno accesible y eficiente. Sus principales conclusiones son:
- España podría necesitar entre 20 000 y 35 000 máquinas de devolución, aunque su distribución dependerá del diseño definitivo del sistema, las necesidades de cada territorio y la combinación de recogida automatizada y manual.
- La implantación del SDDR responde al incumplimiento de los objetivos de recogida separada de botellas de plástico de un solo uso. Según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, España alcanzó una tasa del 41,3 % en 2023, frente al objetivo del 70 %, lo que activó la obligación de implantar este sistema. Por su parte, en los países europeos que cuentan con SDDR, la tasa media de recogida se sitúa en torno al 90 %, alcanzando tasas de entre el 98 % y el 99 % en aquellos con mejores resultados.
- Aunque la normativa española establece noviembre de 2026 como plazo para su puesta en marcha, el SDDR nacional todavía no está operativo. Actualmente siguen pendientes la autorización del operador o de los operadores del sistema, la definición de su modelo de funcionamiento y la aprobación por parte del Gobierno de un nuevo real decreto que alinee la normativa española con el reglamento europeo de envases. Estos elementos son necesarios para articular la puesta en marcha efectiva del sistema, pero no modifican por sí solos el plazo legal de implantación: cualquier cambio del calendario deberá formalizarse mediante el instrumento normativo correspondiente.
- El sistema contempla un depósito reembolsable de al menos 0,10 euros por envase, según la normativa vigente. Sin embargo, todavía deben concretarse aspectos operativos como el importe definitivo, los procedimientos de cobro y devolución y las condiciones de participación de los establecimientos.
- La configuración del mercado español plantea necesidades muy diferentes según el tipo de establecimiento y su ubicación. En grandes ciudades y áreas comerciales, los supermercados e hipermercados podrán concentrar elevados volúmenes de devoluciones, mientras que los pequeños comercios necesitarán soluciones adaptadas a sus limitaciones de espacio y personal.
- El turismo y la hostelería también serán factores determinantes. En destinos turísticos, zonas costeras y áreas con elevada afluencia de visitantes, el consumo fuera del hogar exigirá estudiar alternativas que faciliten la devolución de envases. Asimismo, en los municipios rurales será fundamental garantizar la proximidad de los puntos de retorno. Otras ubicaciones como centros comerciales, estaciones de transporte, universidades o instalaciones deportivas podrían contribuir a ampliar la accesibilidad del sistema, dependiendo de su configuración definitiva.
“El reto de España va más allá del volumen de envases: exige una red de devolución adaptada a cada territorio. Combinar distintos formatos de recogida será clave para facilitar la participación del consumidor y la integración del sistema en los comercios”, explica Myriam Galmés, EU Business Development Director de Envipco.
SÍNTESIS AUTOMÁTICA (IA)
El Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) busca optimizar la economía circular en España ante el incumplimiento de los objetivos de reciclaje de plástico en 2023 (41,3% frente al 70% fijado). Este modelo reembolsa al consumidor una fianza por cada envase devuelto en puntos autorizados. Su despliegue nacional exige una infraestructura de hasta 35 000 máquinas distribuidas en más de 500 000 comercios de 8000 municipios. Pese a que el plazo normativo se fijó para noviembre de 2026, el sistema sigue inoperativo por falta de autorizaciones.



