Hay mucho que conocer en Toledo: la Catedral Primada, el Alcázar, las termas romanas y árabes, restos de mezquitas y sinagogas, los Cigarrales, la muralla… Pero en un año en que la ciudad es Capital Española de la Gastronomía, en una visita a Toledo no puede faltar un paseo por sus mejores cocinas.

Hay decenas de buenos restaurantes en los que no falta la cocina más tradicional toledana y manchega, algunos con estrella Michelin y otros con sabrosos menús por menos de 10 euros. Pero Toledo es también imaginativa a la hora de ofrecer sus tapas, joyas gastronómicas en miniatura.

ADOLFO. Es, seguramente, el nombre más emblemático en Toledo al hablar de gastronomía. Tiene tres restaurantes, uno de ellos en un cigarral en las afueras y dos en el casco histórico muy cerca de la catedral, un hotel, además de una Escuela de Cocina, y regenta el restaurante situado en el Ayuntamiento de Madrid, en Cibeles. Gastronomía española elaborada con los mejores productos de temporada en platos presentados de forma exquisita. La mejor referencia de la ciudad en esta antigua casona judía del s. XIV con una gran bodega con unas 35.000 botellas de vino y más de 2800 referencias. Aunque la cocina de Adolfo Muñoz es de platos contundentes, como su especialidad Perdiz roja de Toledo, seis aromas y texturas, o el Lomo de ciervo con reducción de syrah, también tiene propuestas innovadoras cuando hace tapas, especialmente en su restaurante Adolfo Colección. Por ejemplo, la Torta de oveja y cabra de los montes de Toledo al horno, los Huevos rotos con boletus y patatas fritas, el Cremoso de queso con gelatina de miel y fruta fresca, el Risotto de queso manchego o la premiada Hamburguesita de toro de lidia y queso manchego.

BOTERO. En una calleja estrecha a escasos metros de la Catedral de Toledo, ocupa un edificio que, desde hace más de 150 años, ha estado relacionado con el vino y la gastronomía, donde el chef Víctor Delgado da forma a una carta de cocina casera con toques de diseño muy personales que, dependiendo de la temporada, toma forma de platos como las típicas Carcamusas toledanas al estilo Botero, las Croquetas caseras, el Venado adobado de los montes de Toledo con salteado de setas, los Huevos rotos al estilo toledano, el Picadillo de morcilla, el Pulpo torrado con patatas y alioli de pimentón, el Rabo de toro con puré de boniato y crema de pera caramelizada o la Terrina de foie mi-cuit con mermeladas caseras. Entre las tapas, dos recomendaciones muy especiales: Croqueta de rabo de toro, contundente pero delicada por dentro, y el sorprendente Carbón de bacalao, una envoltura crujiente para un suave pescado.

ALFILERITOS 24. Situado también en el casco histórico de la ciudad de Toledo, en un antiguo patio que data del siglo XIV, la decoración muestra el contraste de lo clásico con retazos de un moderno diseño que le dan un singular estilo de elegancia y glamour. Tiene una excelente relación calidad-precio lo que hace que siempre esté hasta arriba. Tienen un menú gastronómico muy recomendable por 25 euros. Su cocina creativa permite saborear la gastronomía española elaborada con productos nacionales de primerísima calidad. A la hora de ofrecer sus tapas, dos recomendaciones: Cañas de berenjena con salsa de miel y sésamo y Kumato con mozarella y vinagreta de albahaca.

PALENCIA DE LARA. Todos los días de la semana se pueden degustar platos de cuchara, tales como cocido castellano, fabada asturiana, fabes con almejas, callos con garbanzos, pochas con perdiz, etc. Tomás Palencia es su chef, curtido en mil fogones y que a temprana edad descubrió los secretos de la cocina tradicional, de la cocina castellano-manchega. Practica el concepto gourmet aplicado a tapas, raciones, tostas y hamburguesas. Entre las sugerencias como tapas, su original Homenaje a nuestro cochinillo, el Chipirón y gamba en salsa de queso manchego o la ganadora en una reciente edición de las Jornadas de la Tapa de Toledo: Hamburguesa de ciervo con rúcula, pan de tomate y salsa de vino tinto.

NUEVO ALMACÉN. Un restaurante diferente situado en el casco histórico de Toledo, a escasos 50 metros de la plaza de Zocodover, en pleno centro de la ciudad. En algunas de sus propuestas hay una fuerte influencia asiática, como en el Tataki de atún y el Steak tartar con aromas orientales. Con precios entre 2 y 3 euros pueden disfrutarse por ejemplo sus tapas de Rollito de pato confitado con col roja y blanca y salsa tailandesa, el Taco sandwich de guacamole y salmón o el Taco de bacalao en tempura con alga nori.

LOCUM. También en el casco histórico de Toledo, en una antigua casa del siglo XVII convertida en un moderno establecimiento, Locum ofrece un nuevo concepto en la restauración, cocina innovadora y creativa, de la mano de Víctor Sánchez-Beato, basada en la gastronomía tradicional, utilizando en su esmerada elaboración productos naturales y de primera calidad, al igual que una excelente bodega en la que se incluyen vinos de Pago y de autor. Entre sus tapas estrella destacan la Vieira asada con yema trufada y patata con la avellana o la Pieza de carabinero con mollejas de cordero.

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Título
Un sabroso recorrido por la nueva gastronomía toledana
Descripción
En un año en que la ciudad es Capital Española de la Gastronomía, en una visita a Toledo no puede faltar un paseo por sus mejores cocinas, su mejor gastronomía.
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