Bruselas acoge hoy miércoles 15 de octubre y mañana, día 16, el evento Next Bite 2025, con la participación de las principales startups que están impulsando el cambio en biotecnología, una solución que la Comisión Europea ha incluido entre las cuatro tecnologías más críticas para la seguridad económica de Europa.
Un encuentro organizado por EIT Food, la mayor comunidad europea de innovación en el ámbito agroalimentario, que cuenta con el respaldo del Instituto Europeo de Innovación y Tecnología (EIT), un organismo de la Unión Europea, en el que se están produciendo una serie de anuncios en cuanto a innovaciones biotecnológicas, como el avance de los resultados del informe Biotech Act – ¿Qué opinan los consumidores? La EU Biotech Act —Ley Europea de Biotecnología— es una iniciativa legislativa de la Unión Europea que aún está en proceso de definición, cuyo objetivo es modernizar y fortalecer el ecosistema biotecnológico de Europa.
Los consumidores ante las innovaciones biotecnológicas
Los principales hallazgos del informe son:
- Los consumidores ven el potencial de la biotecnología para afrontar grandes desafíos globales: casi el 43 % de los consumidores están abiertos a productos lácteos de fermentación de precisión y el 35 % a la carne cultivada.
- Sin embargo, la disposición cae drásticamente para productos en los extremos más innovadores: solo el 23 % está dispuesto a probar alimentos impresos en 3D y el 26 % alimentos genéticamente modificados.
- Los jóvenes y con mayor nivel educativo muestran una disposición significativamente mayor: el 34 % de los de 18–34 años están dispuestos a probar estos alimentos frente al 17 % de los mayores de 55 años.
- Geográficamente, los mayores niveles de rechazo se concentran en mercados importantes como Francia (52 %) y Grecia (56 %).
En general, los consumidores tienen una visión neutral a ligeramente negativa sobre la biotecnología y el marco regulatorio, con preocupaciones centradas en que esta tecnología podría ser mal utilizada por grandes corporaciones, que los beneficios no se distribuyan de forma justa o que los alimentos producidos en laboratorios estén demasiado alejados de la agricultura tradicional. Esto indica que los consumidores no rechazan la ciencia, sino la incertidumbre y el potencial de uso indebido.
Para que la Biotech Act tenga éxito será necesario abordar los temores generales de los consumidores sobre el uso indebido y la equidad, e involucrar a generaciones mayores y regiones específicas donde el escepticismo está culturalmente arraigado. La industria debe demostrar que la biotecnología funciona y que puede ampliar su impacto en salud, reducción del impacto climático y resiliencia.
En general, los consumidores atribuyen la mayor responsabilidad para resolver los desafíos del sistema alimentario a los gobiernos y autoridades públicas, más que a supermercados o minoristas. Esto refleja una expectativa fuerte de acción a nivel de la UE.


