Tres de cada cuatro hogares españoles reconocen tirar comida a la basura, lo que supone un importante desperdicio de comida y bebidas al año.
Y según la FAO, un tercio de los alimentos producidos para consumo humano acaban convirtiéndose en desperdicio alimentario. En línea con la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible, la UE y sus Estados miembros se han comprometido a reducir a la mitad el desperdicio de alimentos per cápita mundial en la venta al por menor y a nivel de los consumidores de aquí al año 2030.
Por todo ello, reducir la pérdida o el desperdicio de alimentos a nivel individual es también una prioridad y podemos aportar nuestra pequeña pero gran contribución con gestos como reutilizar las sobras preparando platos como, por ejemplo, este Bacalao confitado con mermelada de tomates que empiezan a madurar, en base a una receta ofrecida por Findus.
Bacalao confitado con mermelada de tomates que empiezan a madurar
INGREDIENTES
- Tomates que veamos que empiezan a madurar
- 2 lomos de bacalao congelado
- 1/2 kilo de patatas nuevas
- 50 gr de azúcar
- 100 ml aceite de oliva virgen extra
- 1 vaina de vainilla
ELABORACIÓN
Lavamos las patatas, las pelamos y cortamos en rodajas como de 1 cm de grosor.
En una cazuela ponemos las patatas cortadas y los lomos de bacalao sin descongelar, añadimos el aceite de oliva virgen extra hasta que cubra todas las patatas y el bacalao y dejamos confitar a fuego muy suave, entre los 80 ºC y los 90 ºC durante 50 a 60 minutos, sin que llegue a hervir el aceite.
Para la mermelada de tomate pelamos, despepitamos y cortamos en dados los tomates maduros y sofreímos en una sartén con aceite de oliva durante 5 minutos a fuego medio. Añadimos el azúcar y la vaina de vainilla, removemos y comprobamos que la textura que va cogiendo es como una mermelada, pero sin que llegue a espesar mucho. Reservamos.
Comprobamos el estado de la cocción de las patatas pinchándolas con un cuchillo: si lo sacamos fácilmente y la patata cae, las patatas ya están blandas y listas para comer.
Una vez en su punto, sacamos de la cazuela las patatas y el bacalao sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite, lo pasamos a un plato poniendo el bacalao sobre una base de patatas y cubriéndolo con la mermelada de tomate, y listo para servir.


