El XVII Congreso Nacional de la Cocina de Autor, celebrado en Vitoria del 4 al 7 de abril pasados, logró reunir una vez más una importante muestra de las figuras más destacadas del momento. En declaraciones a la publicación local Noticias de Álava, uno de los responsables de la organización del congreso, el experto en […]

El XVII Congreso Nacional de la Cocina de Autor, celebrado en Vitoria del 4 al 7 de abril pasados, logró reunir una vez más una importante muestra de las figuras más destacadas del momento. En declaraciones a la publicación local Noticias de Álava, uno de los responsables de la organización del congreso, el experto en gastronomía Rafael García Santos, analiza y hace balance de esta última edición del certamen nacional.

Analizando la actual situación, García Santos comenta: «Es difícil hacer balance. Hay que pensar en ello, porque no sólo se aprende de lo que haces, sino también de los condicionantes que te rodean», confirmando que la cita de este año había sido un éxito pese a hallarse inmersa en un contexto de crisis económica y de factores cambiantes.

«El mundo es imprevisible. En gastronomía, por ejemplo, nadie habría dicho que iba a haber tanta anchoa y tan barata en el mercado o que un modelo como el de este Congreso, que lleva ya 17 ediciones pero que se remonta a 1984, tiene la vigencia que tiene», explica el crítico, añadiendo que el congreso, «sin cambiar su modelo, se ha readaptado, ha funcionado extraordinariamente, la gente quiere volver a comer los platos de forma diferente, quiere participar en un congreso mucho más cercano y el resultado es más satisfactorio que nunca».

Por su parte, Gonzalo Antón, del restaurante Zaldiaran, también coorganizador del, opinaba que «no es sencillo traer a los grandes cocineros del mundo, ya que cada vez resulta más difícil sacar a las figuras fuera de sus fogones», a lo que Rafael García Sánchez puntualizaba: «Hemos tenido a los mejores del mundo, pero ya los tuvimos hace 17 años. Han estado Michel Bras cuando era el número uno, Ferrán Adriá cuando empezaba y aún no se le valoraba, Robuchon cuando era el mejor del mundo, Alain Ducasse, cuando era el cocinero más mediático…Es difícil reinventarse, pero si se trabaja seriamente y se buscan nuevos caminos, seguramente se encontrarán».

Planteamientos para el futuro

De cara al futuro, el conocido experto gastronómico opina que es necesario apostar por la variedad y la especialización: “El éxito no depende de que se traiga un cocinero determinado, porque cocineros estrella son los que son y no va a haber más. No van a surgir nuevos en los próximos años es una repetición de los que existen y estos también están envejeciendo», añadiendo que una posible solución pasaría, según el crítico, por acercar más la gastronomía a la gente con unos modelos más participativos e interactivos y comparando este hecho con el “fenómeno de Internet” en el mundo de la comunicación, que ha logrado la participación de un elevado número de personas que no lo hacían con anterioridad.