La IGP Alcachofa de Tudela celebró ayer lunes en el TGT–Tudela Green Temple un acto para celebrar el 25º aniversario de la obtención del sello de calidad europeo Indicación Geográfica Protegida (IGP), que se otorgó en 2001.

Conocida como la flor de la huerta navarra, es una de las verduras más valoradas, tanto en fresco como en conserva, una alcachofa redondeada que se caracteriza porque sus brácteas no llegan a juntarse, dejando el orificio que las caracteriza. Un producto emblemático del territorio, la Alcachofa de Tudela, cuya zona de producción amparada por la IGP está constituida por 33 localidades de la Ribera navarra con su centro neurálgico en la comarca de Tudela.

“La IGP Alcachofa de Tudela no es solo una marca de calidad. Es el reflejo de décadas de trabajo, de conocimiento acumulado generación tras generación, de innovación, y de un compromiso firme con el territorio, con la agricultura y con una manera de hacer las cosas basada en la excelencia. Representa paisaje, economía rural, empleo y cultura gastronómica. Pero representa también algo muy importante: la capacidad de un territorio para defender aquello que lo hace diferente”, explicaba durante su intervención en este acto el consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, José Mari Aierdi.

Alcachofa de Tudela. Un poco de historia

Las evidencias históricas generalmente admitidas sitúan el origen de la alcachofa en el norte del continente africano, y su presencia en la Ribera de Navarra en la época musulmana. Los árabes no solo consolidaron su cultivo, sino que perfeccionaron las técnicas de riego por acequias que permitieron su expansión en la zona.

La variedad cultivada actualmente en la IGP, la Blanca de Tudela, es el resultado del trabajo de selección de los agricultores locales a lo largo de los siglos, una alcachofa caracterizada por su forma redondeada con un hoyuelo superior y por carecer de espinas.

La Alcachofa de Tudela adquirió notoriedad en los principales mercados metropolitanos nacionales en la década de los ochenta del siglo pasado. Como consecuencia del uso generalizado de la planta de la variedad autóctona en cultivos de todo el país, los productores de la comarca de Tudela, en Navarra, decidieron buscar una identificación propia para su producto.

Posteriormente, la Alcachofa de Tudela logró la Indicación Geográfica Protegida en 2001, tanto para el producto fresco como en conserva, siempre que fuera elaborada en una de las 33 localidades de la Ribera de Navarra, con su centro de gravedad en la comarca de Tudela.

INFORMACIÓN DE SÍNTESIS

La IGP Alcachofa de Tudela celebra su 25º aniversario tras obtener su sello de calidad europeo en 2001. Conocida como la flor de la huerta navarra, la variedad autóctona Blanca de Tudela destaca por su forma redondeada y sin espinas. Su cultivo en la Ribera de Navarra tiene raíces musulmanas y hoy abarca 33 localidades. La IGP nació para proteger la identidad del producto frente a su expansión nacional, simbolizando hoy la excelencia agrícola, el desarrollo rural y la cultura gastronómica del territorio.

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La IGP Alcachofa de Tudela cumple 25 años
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La IGP Alcachofa de Tudela celebró ayer lunes en el TGT–Tudela Green Temple un acto para celebrar el 25º aniversario de la obtención del sello de calidad europeo.
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