El sector de las bebidas ha cambiado significativamente en el último año, de modo que, a medida que el porfolio de las marcas evoluciona, se difuminan las líneas tradicionales de las categorías, introduciendo productos innovadores y transversales.

Es una de las principales conclusiones del análisis Spotlight Beverages Analysis- What we drink, what we think, realizado por la consultora internacional Circana para estudiar las tendencias en el sector de las bebidas en Europa, un mercado valorado en total en 160 000 millones de euros que ha seguido creciendo, con un aumento del 2,4 % respecto al año anterior, y en el que las bebidas alcohólicas tienen una mayor cuota en valor (43 %, o 69 000 millones de euros), mientras que las bebidas no alcohólicas no refrigeradas dominan en volumen (64 %, o 628 000 millones de euros) y representan casi dos tercios del total consumo de bebidas.

El mercado de las bebidas en Europa

Las principales conclusiones del informe de Circana son:

Los cambios en los hábitos de consumo están impulsando la demanda de opciones saludables, funcionales y cómodas. Los fabricantes compiten con las marcas de distribuidor, mientras que las nuevas vías de comercialización, como el comercio electrónico y los canales directos al consumidor, ofrecen más oportunidades a las marcas para llegar a los consumidores y diversificar la distribución.

A medida que cambian las preferencias de los consumidores, el sector de las bebidas en los seis grandes mercados europeos está creciendo y adaptándose rápidamente a las tendencias de salud, innovación y sostenibilidad.

La subida de los precios, sobre todo en las bebidas no alcohólicas no refrigeradas, ha provocado un descenso del volumen en varias categorías de bebidas. Pero las bebidas alcohólicas se han visto más afectadas, con un descenso del -2,0 % en volumen, que supera al de las categorías sin alcohol, que experimentaron una caída del -1,2 %.

Sin embargo, la innovación en las bebidas no alcohólicas está impulsando su crecimiento a medida que los consumidores, preocupados por su salud, buscan alternativas más sanas. Aumenta la demanda de bebidas funcionales, vegetales y enriquecidas con proteínas. Las bebidas deportivas y energéticas se están convirtiendo en sustitutos clave de las bebidas tradicionales con cafeína, especialmente entre los consumidores más jóvenes y activos.

La sostenibilidad se ha convertido en un factor innegociable para los consumidores, y casi la mitad de los compradores europeos dan prioridad a los envases ecológicos. En el caso concreto de España, el 55 % de los consumidores han cambiado de marca en favor de envases sostenibles, mientras que en Alemania, Francia y el Reino Unido se han observado tendencias similares.

La asequibilidad, impulsada por las presiones económicas, es otro factor importante que influye en las decisiones de los consumidores, de modo que los consumidores optan cada vez más por las promociones, envases más pequeños y marcas de distribuidor para hacer frente al aumento de los costes. Los productos de marca de distribuidor, sobre todo en bebidas no alcohólicas, han conseguido mantener su ventaja sobre las marcas de fabricante, tanto en valor como en volumen, mostrando resistencia a pesar de los aumentos de precios.

El auge de las ‘insperiencias’ —el traslado de experiencias vividas fuera de casa al hogar— está reconfigurando el mercado de las bebidas. Las catas de vino en casa, los kits de cócteles y las bebidas estilo barista están creando nuevas formas de que las marcas atraigan a los consumidores. Las colaboraciones, como las bebidas proteicas y los cócteles sin alcohol, han despertado un mayor interés entre los consumidores.

Resumen