La crisis de precios de los aceites esenciales, la sequía, la ausencia de apoyo de las Administraciones y el probable uso de productos sintéticos ponen en peligro al sector de aceites esenciales. En concreto de la lavanda, un cultivo que podría desaparecer en España.

Así lo advierten desde el Instituto de la Ingeniería de España (IIE), que junto con la Asociación Nacional Interprofesional de Plantas Aromáticas y Medicinales (ANIPAM) ha organizado la jornada Perspectiva de Futuro del Sector de las Plantas Aromáticas y Medicinales. La Crisis de la Lavanda en España que tendrá lugar mañana miércoles, 11 de junio en la sede del IIE en Madrid.

La jornada constará de cuatro bloques:

  • La voz de los agricultores y transformadores, en el que se ofrecerá una radiografía del sector, analizando la realidad actual de la producción de plantas aromáticas y medicinales, sus principales problemáticas y perspectivas, así como el papel de este sector en el desarrollo rural.
  • Visión de la industria y el mercado, una mesa redonda donde debatirá acerca de la evolución del mercado y los desafíos de la cadena de valor, en especial del caso de la lavanda.
  • Investigación e innovación, un tercer bloque en el que se presentarán líneas de investigación actuales y futuras que responden a las necesidades del sector.
  • El papel de las administraciones públicas, que analizará el apoyo institucional necesario para el desarrollo del sector: políticas públicas, ayudas, regulación, y etiquetado.

La situación del sector de plantas aromáticas

Desde hace ya cuatro años el mercado de aceites esenciales extraídos de maneral natural de las flores de la lavanda y sus especies híbridas (lavandines) se encuentra paralizado por una caída drástica de sus precios de mercado, que roza como media el 70 %. Como consecuencia, no se realizan operaciones comerciales significativas, lo que pone en riesgo incluso a las explotaciones. Por otra parte, la industria española de la higiene, la cosmética y la perfumería (destino de los aceites esenciales destilados) alcanza cotas de crecimiento récord en los últimos años.

En concreto, el desarrollo de los cultivos de lavanda ha supuesto en los últimos años en España una alternativa de interés por su alto valor añadido pero, s embargo, la sequía de continuada y la crisis de mercados ha puesto al sector al borde de la no supervivencia. La Administración ha excluido al sector de los planes de ayuda por sequía, sin tener en cuenta la mortandad de plantas que ha afectado a no menos de un 30 % de la superficie cultivada.

Los cultivos de aromáticas, condimentarias y medicinales en España ocuparon en 2024 una superficie de 21 240 hectáreas, correspondiendo a la lavanda y el lavandín, 9451 hectáreas. La superficie destinada para aceites esenciales alcanzó 9200 hectáreas, de las que la mayoría corresponde a lavandín, que es un hibrido de lavanda y espliego más productivo.

Por comunidades, Castilla-La Mancha ocupa el primer puesto en superficie cultivada de plantas aromáticas y medicinales con 4730 hectáreas (el 51,6 % del total), seguida de Castilla y León con 1869 hectáreas (20,4 %) y Región de Murcia con 1499 hectáreas (16,3 %), siendo mayoritario en todas ellas el cultivo del lavandín. En 2024 España ocupó el octavo puesto mundial en exportaciones de aceites esenciales en total, y el séptimo en aceites, sin contar los cítricos.

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La crisis del sector de plantas aromáticas, a debate en el IIE
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La crisis del sector de plantas aromáticas, a debate en el IIE
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La crisis de precios de los aceites esenciales, la sequía, la ausencia de apoyo de las Administraciones y el probable uso de productos sintéticos ponen en peligro al sector de aceites esenciales. En concreto de la lavanda, un cultivo que podría desaparecer en España.
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