La vida útil de los alimentos es el periodo de tiempo que transcurre entre su producción o envasado y el punto en el que el alimento pierde sus cualidades físico-químicas y organolépticas, un plazo que es establecido por cada empresa alimentaria.
Entre los factores que más influyen en el deterioro y acortan las vida util de los alimentos se encuentran: la propia naturaleza del producto; el proceso de elaboración y conservación; y las condiciones de envasado y almacenamiento del alimento, como la exposición a la luz solar o al oxígeno del aire —que influyen en la pérdida de vitaminas y en el enranciamiento de las grasas—, la temperatura —que puede destruir, inactivar o hacer que se reproduzcan rápidamente agentes patógenos—, o el grado de humedad, que favorece o impide el desarrollo bacteriano y el enmohecimiento.
Según Elika, Fundación Vasca para la Seguridad Agroalimentaria, los periodos más recomendables para la conservación de alimentos mediante el frío son los siguientes:
En la nevera
(0 – 8ºC)
- Pescado fresco (limpio) y carne picada: 2 días
- Carne y pescado cocidos: 2-3 días
- Leche ya abierta, postres caseros, verdura cocida: 3-4 días
- Carne cruda bien conservada: 3 días
- Verdura cruda y conservas abiertas (cambiar a otro recipiente): 4-5 días
- Huevos: 2-3 semanas
- Productos lácteos y otros con fecha de caducidad: la que se indica en el envase.
En el congelador
(- 18ºC)
- Carnes de vacuno: hasta 12 meses
- Hortalizas: hasta 12 meses
- Pollos, caza: hasta 10 meses
- Cordero: hasta 8 meses
- Cerdo: hasta 6 meses
- Carne picada: hasta 2 meses
- Tartas, pasteles horneados: hasta 6 meses
- Despojos, callos: hasta 3 meses
- Pescados magros: hasta 6 meses
- Pan y bollos: hasta 3 meses
- Pescados grasos: hasta 3 meses o más (depende del pescado)
- Mariscos: hasta 3 meses
ELIKA
ELIKA es la Fundación impulsada por el Gobierno Vasco para contribuir a la mejora de la Seguridad Alimentaria en Euskadi, gestionando los recursos de forma eficiente, íntegra y socialmente responsable.
Para ello, desarrolla los siguientes servicios: asesora a las administraciones, operadores de la cadena alimentaria y a los consumidores en materia de seguridad alimentaria; promueve la colaboración entre las administraciones públicas, las universidades y centros de investigación, los sectores productivos y las organizaciones de consumidores; impulsa la evaluación, la gestión y la comunicación de riesgos de forma conjunta e integrada con las distintas administraciones; y difunde información e impulsa y desarrolla programas de formación en seguridad alimentaria.


