Carniceros y charcuteros de Madrid pondrán diariamente a disposición del consumidor, de modo online, packs compuestos por el producto fresco que no hayan vendido ese día, a un precio más económico. Una medida con la que pueden darse a conocer a nuevos públicos y contribuir a minimizar el impacto medioambiental del desperdicio alimentario.
La Federación Madrileña de Detallistas de la Carne (Fedecarne), recogiendo un creciente interés de los profesionales de carnicerías y charcuterías por iniciativas que incidan positivamente en la protección del medio ambiente, ha firmado un acuerdo de colaboración con Too Good To Go, de modo que sus asociados puedan unirse a eta app móvil que lucha contra el desperdicio alimentario, un problema que supone la tercera fuente generadora de C02.
Ofertas de carnicerías y charcuterías
A través de esta colaboración, se facilita a los profesionales carniceros y charcuteros el alta en esta aplicación, de descarga gratuita, con la que pueden darse a conocer a nuevos públicos y contribuir a minimizar el impacto medioambiental del desperdicio alimentario, poniendo diariamente a disposición del consumidor packs compuestos por el producto fresco que no hayan vendido ese día, a un precio más económico, y facilitando al usuario su adquisición, ya que este puede realizar la compra y el pago a través del móvil y recoger el pedido en tienda.
Too Good To Go nació hace dos años en Dinamarca como un movimiento que combate el desperdicio de alimentos y ya está presente en nueve países europeos, incluida España, el séptimo país de la Unión Europea que más comida desperdicia, con más de 7,7 millones de toneladas que se tiran a la basura cada año.
La comida no se tira
Bajo el lema La comida no se tira, Too Good To Go combate el desperdicio de alimentos ayudando a los establecimientos —supermercados, restaurantes, panaderías, tiendas de comida preparada, hoteles, fruterías entre muchos otros… a reducir su exceso de comida diario, permitiéndoles venderlo cada día a través de una app gratuita.
De este modo, los usuarios tienen en sus manos la posibilidad de salvar esa comida de calidad, que de no haberse vendido hubiera ido directamente a la basura, y ayudar así a preservar el medio ambiente, reduciendo el desperdicio de alimentos y las emisiones de CO2.


