La Unión Europea ha llegado a un acuerdo entre los países miembros para poner en marcha una nueva norma alimentaria que obligará a detallar en las etiquetas de alimentos y bebidas sus niveles de contenido de azúcar, sal y grasas, unos datos que deberán aparecer en el envase de forma clara y legible. La norma, […]

La Unión Europea ha llegado a un acuerdo entre los países miembros para poner en marcha una nueva norma alimentaria que obligará a detallar en las etiquetas de alimentos y bebidas sus niveles de contenido de azúcar, sal y grasas, unos datos que deberán aparecer en el envase de forma clara y legible.

La norma, que deberá ser ratificada a principios de julio por el pleno del Parlamento y por cada uno de los veintisiete países miembros de la Unión, prevé un plazo de aplicación definitiva de cinco años y tiene como objetivo ofrecer a los consumidores una mayor información que les permita optar por una dieta saludable, contribuyendo así a la lucha contra la obesidad.

Atendiendo a las peticiones de como España o Francia, de momento quedarán excluidos de esta exigencia productos como el vino, la cerveza, los licores y las bebidas alcohólicas aromatizadas, una decisión que queda pospuesta para dentro de tres años, un plazo en el que los equipos técnicos de Bruselas deberán presentar un informe detallado sobre este tema. De forma genérica quedan también exentos de esta obligación los alimentos no envasados, aunque en este caso cada país miembro podrá decidir de modo individual si aplica o no la norma.

Información sobre cantidad fija o diaria recomendada

A partir de la puesta en marcha de la ley, las etiquetas de los alimentos detallar los contenidos de energía, grasas, grasas saturadas, carbohidratos -con referencia específica a los azúcares-, proteínas y sal. Esta información podrá darse o bien referida a una cantidad fija de 100ml o 100g, o como porcentaje de la cantidad diaria recomendada.

Los datos deberán ser legibles claramente, con un tamaño mínimo de letra de 1,2 milímetros aunque se contemplan determinadas excepciones para los envases pequeños. Opcionalmente, el fabricante podrá incluir información adicional voluntaria sobre niveles de colesterol o fibra.

Mayor protección contra los alérgenos

Atendiendo también al objetivo de proporcionar una mayor protección contra los alérgenos, la norma prevé que los productos que contengan alguna sustancia alergénica -como puedan ser los cacahuetes, la leche, la mostaza o el pescado- deberán indicar claramente su presencia, incluso en el caso de alimentos no envasados.

Se detallará el país de origen en todas las carnes

Actualmente la ley permite que cada fabricante pueda o no mencionar voluntariamente el país de origen o el lugar de procedencia de los alimentos, excepto la carne de vaca y ternera, en cuyo es obligatorio. La nueva ley amplia esta obligatoriedad a todas las carnes, como cerdo, cordero o aves.