Los champiñones y setas ofrecen una amplia variedad de sabores, texturas y opciones a nivel culinario, con grandes ventajas nutricionales como su bajo contenido en grasas y calorías, o su aporte de a dietética y proteínas.
Una de las variedades más populares es la de la familia Agaricus —los más comunes y que se cultivan en abundancia por su sabor suave y terroso—, que abarcan subtipos como los champiñones blancos, los marrones, cremini, portobello… También existen otras variedades como las setas de ostra, en una gama de colores que se extiende desde el blanco hasta el gris o el rosa, las shiitake provenientes de Asia Oriental y que han ido ganando popularidad en todo el mundo por su característico sabor umami y su textura carnosa, o las carboneras, también conocidas como setas de cerdo o urretxas, que presentan un sombrero marrón oscuro y un suave sabor a frutos secos.
En cualquier caso, son una opción perfecta para quienes buscan una dieta equilibrada con una ingesta calórica controlada, que además son muy versátiles en la cocina y dan lugar a propuestas tan atractivas como este Pastel de champiñones y verdura, una receta ofrecida por el GEPC Promo, grupo europeo de promoción de cultivadores de champiñones y setas.
Pastel de champiñones, verduras y legumbres
INGREDIENTES
Para unas 6 raciones
- 300 g de champiñones botón, cortados en cuartos o a rodajas gruesas
- Verduras: 2 cebollas amarillas pequeñas muy picadas, ½ puerro, solo la parte blanca y verde clara, cortado en rodajas finas, 1 ramillete de brócoli, los ramilletes cortados del tallo, 80 g de guisantes congelados, 2 zanahorias medianas, peladas y cortadas a taquitos
- 1 bote de 400 g de alubias, escurridas y enjuagadas
- 2 dientes de ajo molidos
- 1 cucharada de mantequilla
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- 100 ml de vino blanco seco
- 1 cucharada de almidón vegetal (o harina)
- ½ cucharada de mostaza de Dijon
- 2 cucharadas de crème fraîche (crema o nata fresca)
- 1 cucharada de salsa Worcestershire (Perrins)
- 250 ml de caldo de verdura
- 4-5 ramitas de tomillo fresco sin las hojas
- Pimienta recién molida
- 1 huevo poco batido (para pintar la masa)
ELABORACIÓN
En una sartén grande y honda calentamos el aceite de oliva a fuego medio y sofreímos las cebollas y los puerros con una pizca de sal hasta que la cebolla se ponga transparente y los puerros queden tiernos (10-15 minutos).
Añadimos la mantequilla a la sartén y subimos el fuego a medio-alto. Agregamos los champiñones y cocinamos durante 1 minuto. Añadimos los taquitos de zanahoria, unos 2 minutos, y finalmente el ajo durante 1 minuto.
Vertemos el vino, removemos bien, y cuando haya reducido, bajamos a fuego medio.
Añadimos el almidón de maíz, la mostaza, la crème fraîche y la salsa Worcestershire, y removemos bien hasta que se integren, luego vertemos el caldo de verdura poco a poco sin parar de mover, añadimos las hojas de tomillo y salpimentamos. Dejamos que hierva (2-3 minutos) e incorporamos el resto de ingredientes: alubias blancas, brócoli, guisantes.
Precalentamos el horno a 200 °C (180 °C si tiene ventilador).
En una fuente apta para horno ponemos una capa de hojaldre —asegurándonos de que cubra los bordes— y encima de ella disponemos el relleno. Cubrimos con la otra capa de hojaldre y presionamos los bordes que sobresalen contra el borde de la fuente. Con un cuchillo hacemos algunas hendiduras en la superficie del hojaldre para que salga el vapor.
Pintamos el hojaldre con huevo batido y horneamos hasta que el hojaldre esté dorado y la salsa borbotee (unos 20-30 minutos).


