Unos platos frescos y adaptados, por ejemplo con una textura más ligera, y otras recomendaciones como cambiar los horarios de las comidas o introducir estímulos sociales en el entorno, pueden ser una buena ayuda contra la pérdida de apetito en personas mayores durante el verano.

Así lo recomiendan desde Sanitas, subrayando que el aumento de las temperaturas altera los mecanismos naturales de regulación del hambre y la sed, generando una reducción de la sensación de apetito y haciendo que el organismo priorice la termorregulación frente al proceso digestivo. Como resultado, las comidas calientes o copiosas suelen resultar poco apetecibles

“En muchos casos, pequeñas intervenciones como ajustar la textura de los alimentos, cambiar los horarios de las comidas o introducir estímulos sociales en el entorno, pueden evitar complicaciones derivadas de una nutrición inadecuada”, explica Miryam Piqueras, directora de Gobierno Clínico de Sanitas Mayores.

Platos fresquitos para las personas mayores en verano

Por ello, los expertos de Sanitas presentan algunas propuestas especialmente indicadas para los meses de verano:

Crema fría de calabacín con queso fresco. Este plato aporta hidratación, fibra y vitaminas y su textura suave facilita su consumo en personas con dificultades de masticación o deglución. Además, servido a una temperatura templada o fría, resulta más apetecible en días calurosos, y el queso fresco añade proteínas y calcio, fundamentales para la salud ósea.

Ensalada de lentejas con hortalizas y atún. Combina legumbres, ricas en hierro y proteína vegetal, con verduras de temporada que aportan frescura, fibra y antioxidantes. El atún, por su parte, proporciona ácidos grasos omega 3, que contribuyen al buen estado del sistema cardiovascular.

Merluza al vapor con patata cocida y aceite de oliva virgen extra. Es un plato ligero, fácil de digerir y muy nutritivo. La merluza es un pescado blanco bajo en grasa, con proteínas de alta calidad, la patata aporta energía en forma de hidratos de carbono complejos y el aceite de oliva contribuye a una alimentación saludable con grasas insaturadas.

Macedonia de frutas naturales. Es una opción refrescante, hidratante y rica en vitaminas. En este caso, utilizar frutas de temporada como sandía, melón, melocotón o kiwi permite ofrecer variedad de sabores y un alto contenido en agua, clave para prevenir la deshidratación.

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Platos fresquitos que ayudan a combatir la pérdida de apetito de las personas mayores en verano
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Platos fresquitos que ayudan a combatir la pérdida de apetito de las personas mayores en verano
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Unos platos frescos y adaptados, por ejemplo con una textura más ligera, y otras recomendaciones como cambiar los horarios de las comidas o introducir estímulos sociales en el entorno, pueden ser una buena ayuda contra la pérdida de apetito en personas mayores durante el verano.
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