El Congreso Internacional de Cocina y Turismo Micológico, Soria Gastronómica, reúne cada dos años en esta ciudad a un buen número de expertos relacionados con los distintos campos de las setas y los hongos para tratar y debatir sobre diversos aspectos de importancia para el sector.
Temas como el turismo relacionado con setas y hongos, el llamado micoturismo, o el amplio aspecto culinario de estos productos, como sus características, sabores, las mejores técnicas de conservación, las armonías con los vinos y otros alimentos… lo que ha hecho que edición tras edición se hayan reunido en el congreso algunos de los mejores y más conocidos cocineros nacionales e internacionales junto a expertos del turismo, la ciencia y la nutrición.
Congreso Internacional de Cocina y Turismo Micológico
La cita será los próximos días 30 y 31 de octubre, dos jornadas para compartir experiencias y aprendizaje a través de cuatro tipos de cocina: salada, dulce, líquida y helada, de la mano de ocho cocineros —que suman 7 estrellas Michelin y 2 estrellas verdes Michelin— de España, Francia, Italia y Portugal, países donde la cocina micológica tiene gran relevancia y tradición, además de diversos ponentes y expertos de España, Canadá, Italia y Japón.
También se abordará la importancia que la gastronomía tiene para el turismo como factor de atracción de los destinos, así como de las armonías con los vinos y otros alimentos, en definitiva de los diversos y ricos matices de la cocina micológica, todo ello a través de ponencias, mesas redondas, demostraciones técnicas, formativas, concursos y premios.
Castilla y León dispone de una gran diversidad hongos silvestres, con un catálogo de 2700 especies, muchas de ellas comestibles, de las que alrededor de cincuenta se comercializan, junto a las de cultivo como la trufa negra, lo que supone una gran riqueza para la economía local, por un lado de la mano de los cocineros y cocineras de la región, que han posicionado la gastronomía micológica al máximo nivel, y por otra parte gracias al micoturismo, que posibilita la desestacionalización del sector turístico, ya que la recogida de las setas puede llevarse a cabo durante las cuatro estaciones del año.


