El sector alimentario vive un momento de irrupción de la tecnología, en muchas ocasiones liderada por empresas emergentes, cuyas ideas y trabajos aportan una innovación muy valiosa.
En este sentido, la segunda edición de Bilbao Campus Experience, organizado por EIT Food —la mayor comunidad europea de innovación en el ámbito agroalimentario, que cuenta con el respaldo del Instituto Europeo de Innovación y Tecnología (EIT), un organismo de la Unión Europea— con el apoyo de instituciones y organismos vascos, ha seleccionado a diez startups de nueve países, que durante el mes de noviembre se sumergirán en una experiencia empresarial inmersiva.
Startups internacionales
Las 10 startups seleccionadas tienen como elemento común su apuesta por la tecnología. Entre los criterios para su elección, se ha valorado la innovación que aportan sus soluciones a los retos del sector, su impacto, la fase de madurez y la solidez de sus equipos:
Desde Polonia, MiFood construye robots que ayudan a reducir el desperdicio de alimentos y las pérdidas de cultivos en un 30%, suponen una alternativa a la escasez de mano de obra y rebajan las emisiones de CO2.
Veles Sense, de Serbia, aplica la inteligencia artificial en la agricultura para la detección temprana del estrés en el viñedo mediante imágenes térmicas, drones y cámaras. Detecta problemas incluso antes de que aparezcan los síntomas.
Happeaz, de Francia, ofrece productos vegetarianos (hamburguesas, nuggets…) para el sector tanto minorista como mayorista de catering.
Desde Argentina, Food 4 You es una biotecnológica que desarrolla combinaciones bacterianas únicas para la fermentación vegetal. Fusiona la bioinformática con los métodos tradicionales y ha creado lácteos “que superan a los productos tradicionales tanto en sabor como en nutrición”.
Food Scales, también biotecnológica procedente de Suecia, transforma desechos de escamas de pescado en ingredientes alimentarios, como el colágeno. Trata de convertir subproductos marinos en soluciones innovadoras y ecológicas.
Apiculture 4.0, de Países Bajos, proporciona un sistema modular de alerta temprana para proteger colonias de abejas melíferas ante posibles plagas y enfermedades. Usa dispositivos inteligentes inalámbricos y ligeros, y una plataforma de datos en tiempo real.
Freyia Labs (Chipre) aporta un sistema inteligente que ayuda a los productores de alimentos y bebidas fermentadas sin alcohol. Permite mejorar los resultados, una mejor calidad de los lotes y un cumplimiento normativo simplificado.
MycoVibes, startup biotecnológica polaca, produce micoproteína de última generación a partir de micelio de shitake. Este ingrediente permite sustituir la proteína animal “sin comprometer la nutrición, el sabor ni el coste”.
Desde Bulgaria, Enthela desarrolla productos basados en microorganismos que reducen la necesidad de insumos químicos para los productores de grano. Protege las células de los productos químicos aplicados a las semillas y las fluctuaciones ambientales.
Y por último, Tetis Biotech, desde Turquía, lidera un proyecto llamado Seanacks que recicla residuos marinos como piel y espinas de pescado para elaborar snacks enriquecidos con colágeno.


