La Federación Regional de Empresarios de Hostelería y Turismo(Hostemur) ha expresado en un comunicado que a fecha de ayer, día siguiente del terremoto registrado en la localidad murciana de Lorca, tan solo un hotel, el Alameda de Lorca, permanecía abierto al público. El comunicado asegura que «el resto de establecimientos hoteleros de Lorca (que entre […]

La Federación Regional de Empresarios de Hostelería y Turismo(Hostemur) ha expresado en un comunicado que a fecha de ayer, día siguiente del terremoto registrado en la localidad murciana de Lorca, tan solo un hotel, el Alameda de Lorca, permanecía abierto al público.

El comunicado asegura que «el resto de establecimientos hoteleros de Lorca (que entre hoteles, pensiones, casas rurales, albergues, apartamentos turísticos y campings suman una treintena) se han visto afectados por el terremoto», quedando a la espera del dictamen de los  técnicos de urbanismo que permita su reapertura o reparación.

La Federación confirmaba, además, que un importante número de otro tipo de establecimientos de hostelería, como bares y restaurantes o cafeterías, también se han visto afectados por los efectos del seísmo y de momento no se encuentran operativos.

Los responsables del Hotel Alameda señalaban que «tenemos la suerte de que nuestro establecimiento no se ha visto apenas afectado y lo tenemos abierto porque el deber de todo hostelero es cubrir las necesidades de la gente», destacando que «la mayoría de los que se encuentran alojados proceden de medios de comunicación, no ha venido nadie del pueblo».

Según fuentes de Hostemur, «muchos habitantes de Lorca se están yendo a los hoteles de la cercana población de Puerto Lumbreras o a sus segundas residencias situadas en la localidad costera de Aguilas».

El Ayuntamiento solicita la colaboración de los cocineros locales

Por su parte, el Ayuntamiento de Lorca ha solicitado a la patronal de hosteleros de la localidad la colaboración de sus cocineros en los campamentos temporales instados en diferentes puntos de la localidad para acoger a los más afectados por el seísmo.