La FAO, Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura celebra cada 10 de febrero el Día Mundial de las Legumbres con el objetivo de destacar el papel fundamental que estos alimentos juegan en la nutrición, la salud y la sostenibilidad de los sistemas agroalimentarios.
Una fecha anual que habitualmente se celebra en Roma, sede principal de la FAO, pero que en esta ocasión por segunda vez en su historia se va a celebrar fuera de la capital italiana, al haber sido elegida Valladolid como sede de la edición 2026 bajo el lema Legumbres del mundo: de la modestia a la excelencia, seleccionado para destacar la transformación necesaria, desde sus humildes orígenes hasta el reconocimiento mundial por sus sabores, valores nutricionales y diversidad culinaria.
Igualmente, la FAO quiere desestigmatizar la legumbre, habitualmente vista como un alimento humilde, y destacar su reconocimiento mundial como pieza fundamental para el futuro de nuestra alimentación por sus sabores, valores nutricionales, beneficios para el medio ambiente y diversidad culinaria.
Día Mundial de las Legumbres en Valladolid
De este modo, el próximo martes, 10 de febrero, el Centro Cultural Miguel Delibes de Valladolid acogerá la celebración oficial del Día Mundial de las Legumbres 2026. La elección de España, y en concreto de Castilla y León, no es casual: la región concentra el 38 % de la superficie nacional dedicada al cultivo de legumbres, con más de 164 000 hectáreas y cerca de 200 000 toneladas producidas.
Y es que con una población mundial que continúa creciendo y una demanda de proteínas en aumento, las legumbres representan una solución nutricional económicamente accesible. Contienen entre un 20 % y 25 % de proteína, superando en 2-3 veces el contenido de los cereales. Son además ricas en hierro, fibra soluble, vitamina B y minerales esenciales, convirtiéndolas en un pilar fundamental para la seguridad alimentaria global.
Las investigaciones también han demostrado que el consumo regular de legumbres puede ayudar a reducir el colesterol, mejorar la salud intestinal y ayudar a controlar el peso. Su bajo índice glucémico las hace ideales para controlar los niveles de azúcar en sangre, lo que resulta especialmente beneficioso para las personas con diabetes.
Desde ProVeg España, organización internacional por la conciencia alimentaria, celebran esta designación, reivindicando el papel fundamental que las leguminosas deben jugar en la transición hacia sistemas alimentarios más sostenibles, saludables y justos.


