La tapa no es solo nuestra seña de identidad culinaria más reconocida internacionalmente, es el motor de un estilo de vida que valora el producto de proximidad y el momento del aperitivo.
Según los últimos informes del sector, esta pequeña gastronomía lidera las preferencias de ocio, especialmente durante el fin de semana, donde el consumo se desplaza desde los locales emblemáticos hasta el confort del hogar.
Mientras que el podio de favoritos sigue inamovible con las patatas bravas, la tortilla y la ensaladilla rusa a la cabeza, el consumidor actual muestra una curiosidad creciente por la fusión de sabores. Hoy en día, acompañar una tapa con una Denominación de Origen protegida es un ritual de calidad accesible para todos.
Para quienes buscan ir un paso más allá de lo tradicional, existen propuestas que refrescan el concepto clásico, como estos Crujientes de parmesano y champiñones, en base a una receta ofrecida por GEPC Promo, grupo europeo de promoción de cultivadores de champiñones y setas.
Crujientes de parmesano y champiñones
INGREDIENTES
- 250 g de champiñones laminados
- 400 g de queso tipo parmesano rallado
- Sal y pimienta negra
- Hierbas frescas al gusto
ELABORACIÓN
Limpiamos bien los champiñones y los cortamos en láminas.
Precalentamos el horno a 200 °C.
Cubrimos la bandeja del horno con papel vegetal y esparcimos por encima el parmesano rallado y, sobre el queso, una capa de champiñones laminados.
Salpimentamos, espolvoreamos con las hierbas frescas y horneamos durante 10-15 minutos o hasta que el queso esté dorado.
Dejamos que se enfríe para que quede crujiente, cortamos en trozos más pequeños, y listos para servir.



