A pesar de que la gastronomía mediterránea es una de las más completas y sanas, durante el verano, y especialmente en el periodo de vacaciones, solemos pasar fuera de casa más tiempo de lo normal el resto del año, consumiendo alimentos que no son habituales y en porciones que, casi siempre, están por debajo o por encima de las calorías recomendadas.

Por ello, una compañía especializada en nutrición y vida saludable, Herbalife Nutrition, ha querido ofrecer una serie de consejos prácticos para disfrutar de las vacaciones manteniendo una alimentación sana.

Verano y  alimentación sana

Cocinar ‘por lotes’. La clave está en la planificación semanal que nos permitirá definir platos equilibrados, que luego se irán consumiendo a lo largo de la semana. Se ahorra tiempo —no es necesario pensar cada día en qué cocinar— y facilita comprar y preparar con antelación los platos que vayamos a consumir en los próximos días. Además es posible usar los mismos ingredientes para platos diferentes.

Reciclar las comidas. En el momento de cocinar, podemos preparar una porción adicional para una próxima comida, o para llevar en una tartera para comer en la playa, el monte… Y si finalmente terminamos no utilizándola inmediatamente, siempre queda la opción de congelarla y usarla en los días siguientes.

Los enlatados, con moderación. Algunas opciones de comida enlatada, como el atún, las sardinas o las conservas vegetales, consumidas con moderación son prácticas y no entrañan riesgos de contaminación o de estropearse por el calor. Son una estupenda alternativa para ahorrar tiempo durante las vacaciones, aunque hay que tener en cuenta que en muchos casos estos productos contienen líquidos conservantes con sal añadida que deben vaciarse de la lata antes del consumo.

Más frutas y vegetales. Si, por cualquier razón, no nos resulta fácil consumir frutas frescas de temporada, podemos optar por frutas congeladas o vegetales en conserva o congelados. Lo recomendable es establecer un equilibrio entre una y otra opción, y vigilar que las conservas o congelados no tengan sal o azúcar añadido.

Aperitivos saludables. Si el plan de verano nos impide sentarnos a la mesa a comer o nos lleva a alimentarnos a deshoras, una buena opción puede ser tener siempre a la mano algo para picar como frutas deshidratadas, barritas o batidos energéticos, palitos de zanahoria, nueces y cacahuetes…

Platos saludables y sencillos. Existen platos saludables y fáciles de preparar que, además, pueden sacarnos de apuros en más de una ocasión, como las ensaladas o los sándwiches de pavo y queso bajo en grasa, acompañados de pan integral o tortillas, siempre teniendo en cuenta no abusar de los quesos amarillos y curados, que suelen tener mucha grasa.

Complementos nutricionales. Incluso aunque nuestro principal objetivo no sea adelgazar, los complementos nutricionales como los batidos o las barritas pueden funcionar como un reemplazo de algunas comidas.

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Cómo disfrutar del verano, manteniendo una alimentación sana
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Cómo disfrutar del verano, manteniendo una alimentación sana
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Durante el verano solemos pasar fuera de casa más tiempo de lo normal el resto del año, consumiendo alimentos que no son habituales y en porciones que, casi siempre, están por debajo o por encima de las calorías recomendadas.
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