La prolongada falta de agua y las altas temperaturas han dejado una situación especialmente complicada en la cornisa cantábrica. Los daños no son homogéneos, pero en numerosas zonas superan ya el 20 % y en determinados cultivos forrajeros se disparan muy por encima de ese nivel.

Así lo advierten desde Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, explicando que el problema de sequía se ha cebado este año con el norte de la península en el momento más delicado de la campaña: según los datos de AEMET, en junio las cuencas del Norte y Noroeste recibieron apenas el 54 % de la lluvia habitual, y en julio el porcentaje volvió a caer, hasta el 46 %.

Fuertes pérdidas por la sequía

A la falta de agua se sumó un calor excepcional, con temperaturas en julio que se situaron alrededor de 4 ºC por encima de lo normal en Galicia y País Vasco y unos 3 ºC en Asturias y Cantabria, después de un junio que ya había dejado récords de 42,7 ºC en Bilbao, 38,8 ºC en Oviedo o 38,6 ºC en Santander.

“Ya no es tanto cuánto haya llovido a lo largo del año, lo malo ha sido cuando ha dejado de hacerlo y con qué temperaturas. Al final, con una lluvia aunque sea tardía se puede reverdecer un prado, pero las siegas o las mazorcas ya están perdidas”, explican desde la organización agraria y ganadera, destacando los principales daños por zonas:

  • En Galicia, la información la hierba destinada a ensilado y henificación está entre las producciones más castigadas, con reducciones que rondan el 40 % en las zonas más afectadas. En determinados puntos, el segundo corte se ha quedado aproximadamente en la mitad y no ha habido tercer corte. En cuanto al maíz, hay parcelas ensiladas antes de tiempo, con la mazorca sin formar o madurar, y otras prácticamente secas, apuntando a mermas próximas al 50 % en las áreas más castigadas.
  • En Cantabria estiman una pérdida potencial media de producción forrajera del 25,53 %, desde el 18,62 % de Liébana hasta el 32,07 % de Pas-Iguña.
  • En Asturias la situación cambia mucho de una zona a otra, aunque el maíz forrajero vuelve a ser el denominador común. En la zona central pueden observarse pérdidas de entre el 60 % y el 80 % de la producción habitual en las parcelas más dañadas. La escasez de pasto obliga además a acortar la estancia de los animales fuera y a adelantar el consumo de reservas.
  • Y en Euskadi, según una encuesta del Gobierno Vasco y Lursail, con 435 explotaciones participantes, se han cuantificado necesidades extraordinarias solicitadas de 9000 toneladas de paja, 8000 de maíz forrajero, 10000 de alfalfa y 2000 de concentrados. En el Valle de Karrantza fue necesario reforzar en agosto el suministro con hasta 250 000 litros diarios de agua mediante cisternas, y en Álava la recogida de patata se ha adelantado casi un mes y se manejan mermas de hasta el 40 % por el calor.

 

INFORMACIÓN DE SÍNTESIS

La cornisa cantábrica sufre severas pérdidas agrícolas y ganaderas debido a una prolongada sequía y temperaturas excepcionalmente altas. Según la Unión de Uniones, el déficit hídrico coincidió con el momento más delicado de la campaña, registrándose lluvias de apenas el 54 % en junio y el 46 % en julio respecto a lo habitual. Esta situación ha dañado críticamente los cultivos forrajeros y el maíz. Por regiones, Galicia reporta mermas cercanas al 50 %, Cantabria estima una pérdida media del 25,53 % y Asturias registra caídas de hasta el 80% en las zonas más afectadas.

Resumen
Agricultores y ganaderos alertan de fuertes pérdidas por la sequía en la cornisa cantábrica
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Agricultores y ganaderos alertan de fuertes pérdidas por la sequía en la cornisa cantábrica
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La prolongada falta de agua y las altas temperaturas han dejado una situación especialmente complicada en la cornisa cantábrica.
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