El proyecto Eyescream, realizado por el estudio m de Barcelona para la heladería Eyescream and Friends de Barcelona, ha sido ganador de los Restaurant & Bar Design Awards, que se fallaron anoche en Londres. Este trabajo aúna el diseño de interiores y el diseño gráfico desde el inicio para desarrollar un concepto creativo que se […]
El proyecto Eyescream, realizado por el estudio m de Barcelona para la heladería Eyescream and Friends de Barcelona, ha sido ganador de los Restaurant & Bar Design Awards, que se fallaron anoche en Londres. Este trabajo aúna el diseño de interiores y el diseño gráfico desde el inicio para desarrollar un concepto creativo que se aplica de manera coherente, tanto en el espacio como en la identidad gráfica. Este estudio ya cuenta con multitud de reconocimientos internacionales por su trabajo para las tiendas Happy Pills, y el premio FAD de interiorismo para la coctelería I+Drink de Oviedo, entre otros.
Según ha declarado Marion Dönneweg, el alma creativa del estudio, “el encargo consistía en desarrollar toda la idea desde cero, desde el propio producto, para crear una heladería muy singular con un ‘helado raspado’ como los que se consumen en Taiwán (pero hecho con gelato italiano) y que tiene una textura a medio camino entre el sorbete y el helado”. Se trataba de un proyecto con cierto nivel de complejidad por dos motivos: por un lado, este estilo de helado es desconocido en Europa lo que implica un trabajo de pedagogía para superar la lógica desconfianza inicial. Por otro lado, desde el criterio estético y gastronómico local, ya que el aspecto del helado no era atractivo: una masa amorfa de helado con un montón de salsas y toppings cayendo por encima y por los lados.
Diseño sofisticado y sencillo
“Decidimos hacer de ello una virtud creando una estrategia creativa alrededor de este hecho. Trabajamos el producto codo con codo con el cliente (Joad López y Federico Mendoza), que demostró en todo momento una actitud receptiva y constructiva. Primero cambiamos la materia prima taiwanesa por italiana, e iniciamos una especie de ‘deconstrucción’, separando los toppings del helado. Como giro creativo fundamental, a esa montaña de helado deforme le pusimos dos ojos de azúcar, convirtiéndolo en un personaje-monstruito que te mira a los ojos y que le dota inmediatamente de vida y personalidad. El efecto que consiguen unos simples ojos es sencillamente increíble”, explica Merche Alcalá, propietaria de m Barcelona.
El nombre Eyescream, que en inglés se pronuncia como ice cream, además hace referencia directa a los ojos. El packaging muy sofisticado pero de construcción muy sencilla y económica: una especie de bandeja en la que encajan el envase del helado y dos envases para los toppings. Cajas de madera de bajo coste para el selfservice y una fachada atomizada, construida a partir de un rótulo de grandes dimensiones con «patas», que tiene la capacidad de descomponerse en varios rótulos, cuando se abre al público.
La ceremonia de entrega de premios se celebró anoche en Londres, y la editorial Taschen publicará en los próximos meses un libro sobre el certamen.




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