España es el primer mercado de productos pesqueros dentro de la Unión Europea, sin embargo, el consumo de estos productos ha descendido en los últimos años, y ello a pesar de los avances conseguidos en materia de conocimiento de este tipo de productos, comercialización responsable, diferentes presentaciones de los productos y distintas maneras de elaborarlos.

Ante esta situación, el director general de Ordenación Pesquera, Carlos Larrañaga, planteaba ayer jueves, en el marco de la primera jornada del ciclo de conferencias sobre El consumidor de productos pesqueros, la necesidad de buscar fórmulas que incentiven el consumo de estos productos.

Para ello se han puesto en marcha actividades como la realización de estudios de mercado, análisis del comportamiento del consumidor y el ciclo de conferencias que hoy se inaugura, con las que se busca conocer las características del nuevo consumidor de productos pesqueros, para proporcionar al sector información y herramientas que lo hagan más competitivo y eficiente.

El comprador de conservas y platos preparados

En este sentido, durante la jornada se presentó un estudio del Ministerio, elaborado por AECOC, sobre El comprador de conservas y de platos preparados de pescado, cuyo objetivo es evaluar los elementos que influyen en la compra de conservas y platos preparados con base de pescado, con especial énfasis en algunos elementos como ‘arte de pesca’, ‘país de origen’ y ‘zona de captura’.

Las principales concusiones de este estudio son:

  • Las conservas de pescado son un producto muy cotidiano y habitual en España, que tiene como principales incentivos de compra su facilidad para comer, preparar, almacenar y conservar durante largo tiempo, además de su comodidad de transporte. Estas características economizan el producto y lo hace accesible a todos los públicos.
  • El consumidor parece organizar las conservas de pescado en dos subcategorías: conservas de pescado: atún, sardinas, calamares o anchoas; y conservas de mariscos: berberechos, mejillones o almejas.
  • En cuanto a los platos preparados de pescado, se trata de productos cómodos, fáciles de usar, duraderos, de fácil transporte y ágiles para su consumo. Sin embargo, los productos preparados se perciben como de escasa calidad de ingredientes y que, al contrario que las conservas, no se consideran productos que puedan tomarse a diario.
  • La categoría de conservas de atún es la que tiene mayor frecuencia de compra. En concreto, un 60% de los compradores de conservas de atún compran con una frecuencia quincenal.
  • Por lugares de adquisición, la compra de estos productos se realiza principalmente en el supermercado e hipermercado. No obstante, la compra de sushi tiene mayor peso en tiendas especializadas, tiendas gourmet y por Internet.
  • La buena relación calidad precio destaca en la compra de conservas de atún, mejillones, sardinas, calamares y anchoas, mientras que la principal motivación de los compradores de sushi es el sabor y de los platos preparados su conveniencia.
  • Respecto a los envases, algo más de la mitad de los compradores de conservas y platos preparados de pescado suelen mirar la información que contienen. Aproximadamente un 30% considera que falta información en los envases.
  • El consumidor entiende que indicar la procedencia del producto en las conservas aumenta la calidad otorgada a esa marca y producto. Así, en torno a un 30% cree muy necesario que aparezca el país de origen, un 20%, la zona de captura, y un 13% el arte de pesca. En general, en las categorías de conservas, el sello ‘España’ es un origen que aporta mayor confianza.
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Perfil del comprador de conservas y platos preparados de pescado
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Conclusiones del estudio 'El comprador de conservas y de platos preparados de pescado', cuyo objetivo es evaluar los elementos que influyen en la compra de conservas y platos preparados con base de pescado.
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